Denzel Washington, el aclamado actor de Hollywood, reveló recientemente que fue considerado para el papel del joven detective David Mills en el icónico thriller Seven, dirigido por David Fincher, un papel que finalmente interpretó Brad Pitt y que cimentó su carrera en la industria del cine. En declaraciones a Playboy, Washington admitió que una de las razones principales por las que rechazó el proyecto fue el tono oscuro y demoníaco del guion, el cual no se alineaba con los tipos de historias que prefería explorar en la década de 1990.
No sólo oscuro, sino que tampoco confiaba en su director
La incertidumbre sobre las capacidades de dirección de David Fincher también influyó en su decisión. Washington tenía reservas sobre aceptar trabajar con Fincher, quien hasta ese momento había dirigido Alien 3, una película que había recibido críticas muy divididas. Estos factores llevaron al actor a declinar una oferta que resultaría ser fundamental para la carrera de Pitt.
Años más tarde, Washington expresó que se ha arrepentido de haber rechazado solo dos proyectos en su carrera: Seven y Michael Clayton, este último protagonizado por George Clooney. En el caso de Michael Clayton, sus vacilaciones estaban relacionadas con el hecho de trabajar con un director debutante, Tony Gilroy, lo que le generó dudas sobre el potencial del proyecto.
Curiosamente, después de desestimar Seven, Washington protagonizó otras películas de suspenso, como Poseídos y El coleccionista de huesos, aunque él mismo ha calificado esos trabajos como “menores”. Esta decisión original de rechazar el papel de David Mills no solo redefinió su trayectoria, sino que también brindó a Brad Pitt la oportunidad de convertirse en uno de los actores más relevantes de su generación. Actualmente, Washington continúa su carrera con proyectos destacados, incluyendo su reciente filme F1, dirigido por Joseph Kosinski.