Derek Kolstad, conocido por su trabajo en la exitosa franquicia John Wick, se ha convertido en el showrunner de Deathwatch, la serie animada basada en la popular saga de videojuegos Splinter Cell, que será producida por Netflix. En una reciente entrevista con IGN, Kolstad compartió su visión sobre la serie y su enfoque hacia el material de origen, enfatizando la importancia de “arrancar la espina del material de origen” para ofrecer una experiencia fresca y emocionante, sin perder la esencia del universo Splinter Cell.
Splinter Hell hasta la médula
Deathwatch está ambientada décadas después de los eventos de los juegos originales; sin embargo, Kolstad aclaró que no está seguro de si la serie será considerada canon oficial dentro de la narrativa de Ubisoft. A pesar de esta incertidumbre, el creador espera que la serie respete el legado de la franquicia. El timing de la serie podría ser estratégico, dado que Ubisoft está desarrollando un remake de Splinter Cell” aunque no ha habido actualizaciones significativas desde su anuncio en 2022.
Una de las decisiones más controvertidas en la producción ha sido la elección de Liev Schreiber para interpretar a Sam Fisher, en lugar de contar con el reconocido Michael Ironside, quien dio voz al personaje en los juegos. Kolstad explicó que, aunque aprecia profundamente la actuación de Ironside, el equipo buscaba “un sonido nuevo” para la serie. Schreiber, que había impresionado a Kolstad en su papel de John Clark en The Sum of All Fears, fue considerado un ajuste perfecto para el icónico agente de la división de operaciones encubiertas, compartiendo así un vínculo con el universo de Tom Clancy.
La serie Deathwatch está programada para estrenarse en Netflix el 14 de octubre de este año, mientras que los fanáticos de Splinter Cell siguen a la espera de más noticias sobre el tan anticipado remake del videojuego.