La franquicia de ciencia ficción Doctor Who, que una vez dominó el panorama cultural y que se consideraba la mayor corriente de fans a nivel mundial en 2011, ha experimentado una notable pérdida de relevancia en comparación con gigantes como el MCU y Star Wars. Aunque la serie fue relanzada en 2023 en Disney+ con mayores presupuestos y un nuevo protagonista, esta modernización no logró revitalizar la esencia de la franquicia como se esperaba.
Querer ser el MCU puede acabar matándola
Mark Gatiss, escritor y actor de larga data en Doctor Who, ha señalado que la serie no debe aspirar a convertirse en una franquicia expansiva al estilo de Star Wars, ya que su naturaleza es más peculiar y se encuentra arraigada en un formato de ciencia ficción alternativa. A su juicio, el intento de competir en una escala tan amplia no se alinea con la verdadera esencia de Doctor Who, que siempre ha sido un viaje extraño y encantador por los rincones del universo.
A pesar de recibir un impulso en producción y visibilidad global en 2023, que incluía actores con apelos cruzados a audiencias no necesariamente sci-fi, la serie no logró capturar la magia de su época dorada en la década de 2010. La crítica ha destacado cómo, aunque algunas episodios recientes fueron excelentes, hubo una tendencia a aumentar las apuestas dramáticas de manera que resonaba más con franquicias como Star Wars, lo que hizo que perdiera su carácter único.
Históricamente, los ejecutivos de la BBC y Disney han tenido expectativas distorsionadas respecto a la audiencia de Doctor Who. Gatiss recuerda un episodio en 1985 cuando se tomó la decisión de poner la serie en pausa debido a la percepción de que no cumplía con las expectativas de visualización del público, lo que sugiere una falta de comprensión de su formato. En última instancia, Doctor Who es más grande por dentro, lo que resalta la necesidad de reevaluar las expectativas de audiencia para un producto cuyo atractivo reside en su particularidad y no en la grandeza blockbuster.