El 31 de agosto de 2007, hace ahora 17 años, salió a la venta un JRPG de culto hecho con pixelart y creado a lo largo de los meses por un solo desarrollador: Noa. ‘Elona’ se convirtió en un éxito tal que permitió que los fans hicieran sus propios mapas y versiones. De hecho, ahora mismo puedes encontrar centenas de versiones del juego en Internet. El problema es… que no todas son legales.
La secuela maldita
Los fans del juego original no cabían en sí de gozo cuando Hong Kong Kunpan Culture Entertainment, otra desarrolladora independiente de Noa, anunció el larguísimo ‘Elona 2~Pixel Art x Isekai x Adventure RPG’ porque se daba por hecho que su creador original estaría metido de lleno en su desarrollo. Nada más lejos de la realidad: se lo han robado sin ningún escrúpulo.
En Twitter ha escrito “Como soy un desarrollador individual, no tengo la resistencia para luchar contra ellos, pero me gustaría afirmar que ‘Elona 2’ no es una secuela de ‘Elona’ y que cuando me propusieron usar el título ‘Elona 2’ rechacé la oferta”. Obviamente, el público se ha volcado con él y los fans han prometido hacer caso omiso de los cantos de sirena.
Pero la cosa se complica, porque el estudio de Hong Kong ha clarificado que, efectivamente, no es la secuela de ‘Elona’, sino de ‘Elona Mobile’, una versión que realizó la desarrolladora Digital Dog, que sí tenían permiso para hacer el juego y, por tanto, de licenciarlo. Así que la productora que hizo una versión de ‘Elona’ se ha embolsado un dinero por venderlo a otra, pero al creador original no le llegará ni un dólar. Todo muy justo.
Por su parte, Noa sigue su camino creando una precuela real de ‘Elona’ titulada ‘Elin’, para la que recaudó unos 420.000 dólares en Kickstarter y que tendrá su Early Access el 1 de noviembre en Steam. Bien está lo que bien acaba.