Asha Sharma ha sido nombrada nueva CEO de Microsoft Gaming tras la jubilación inesperada de Phil Spencer, lo que ha generado cierta preocupación entre la comunidad gamer.
Desde su llegada a Microsoft en 2024, Sharma se desempeñó como presidenta de CoreAI y su trayectoria incluye roles significativos en Instacart y Meta, pero su experiencia en el ámbito del videojuego es considerada limitada en comparación con la de su predecesor, quien era conocido por su pasión por los videojuegos desde su infancia.
Una CEO controversial
En este contexto, Strauss Zelnick, CEO de Take-Two Interactive, ha expresado su confianza en las habilidades de Sharma. En una reciente entrevista, Zelnick afirmó que no cree que necesite ofrecerle consejos, ya que considera que es una ejecutiva altamente capaz.
“Voy a apostar a que continuará haciéndolo bien”, sostuvo, subrayando que su enfoque debe centrarse en el éxito empresarial por encima de las credenciales de la industria del juego.
Zelnick, que lidera Take-Two desde hace casi dos décadas, también compartió su propia experiencia al asumir su rol, recordando que no era un experto en videojuegos en ese momento, sino que venía de la industria del entretenimiento, con un historial en Columbia Pictures y 20th Century Fox. Su estrategia ha estado enfocada en la creación de títulos exitosos, una filosofía que parece ser la base de su éxito en la compañía.
A pesar de las críticas iniciales a la falta de experiencia de Sharma en el sector, la aptitud para dirigir no siempre proviene de tener una historia en juegos. Según Zelnick, los éxitos en la industria son el resultado de una buena gestión creativa y empresarial.
La reciente disolución de la etiqueta Private Division de Take-Two, que se apartó de su estrategia de “creadores de éxitos”, destaca cómo la producción de juegos exitosos se ha convertido en la máxima prioridad para las principales editoras en un mercado cada vez más competitivo.