OpenAI ha lanzado GPT-5, una versión que podría transformar ChatGPT en una superaplicación orientada a transacciones en lugar de depender de la publicidad. Este nuevo modelo prioriza las consultas con alto valor comercial, lo que le permite monetizar a los usuarios a través de ingresos por afiliaciones y comisiones, en lugar de seguir el modelo publicitario tradicional.
Una IA para cambiar cómo compras en Internet
Una de las características más destacadas de GPT-5 es su enrutador inteligente, que analiza las consultas y decide el nivel de procesamiento necesario según la complejidad de la pregunta. Esto podría optimizar el uso de recursos y mejorar la experiencia del usuario, especialmente en momentos de alta intención comercial, como al buscar comparativas de productos o recomendaciones específicas.
Sin embargo, las primeras impresiones de los usuarios han sido mixtas. Algunos consideran que la nueva versión es más lenta y menos intuitiva que su predecesora, GPT-4o, lo que podría disuadir a los usuarios de migrar a una versión de pago. Dicha percepción de lentitud y problemas de rendimiento han llevado a comentarios negativos, como que el modelo es “algo promedio”. Sin una mejora notable, es probable que los usuarios eviten actualizarse, especialmente ante la disponibilidad continua de GPT-4o.
A medida que la popularidad y el costo de uso de la inteligencia artificial aumentan, OpenAI y otras empresas del sector enfrentan un desafío crucial: desarrollar un modelo de acceso premium sostenible. Con el retorno de usuarios que podrían consumir grandes cantidades de recursos computacionales, el enfoque en la optimización del coste y la experiencia de uso se convierte en una prioridad. Es esencial que las marcas empiecen a optimizar sus estrategias para el comercio nativo de IA, integrando herramientas automatizadas que mejoren la experiencia de compra dentro de este nuevo ecosistema digital.