Este fin de semana es cave para la percepción de Israel en el mundo. No solo porque en Eurovisión lo que menos importa este año son las canciones (todos los ojos están puestos en la política del asunto, obviamente), sino porque los jurados del Festival de Cannes ya están diciendo abiertamente que censurar a actrices como Susan Sarandon por oponerse a la guerra en Gaza es, directamente, una vergüenza (y sí, por supuesto que lo es). Y, en un ejemplo obvio de que, aunque sea tarde, la balanza está cediendo, la co-protagonista de Hacks también ha hablado al respecto.
Desde el río hasta el mar
Hannah Einbinder, que ya apareció en Hacks con el jersey de un equipo de fútbol de Palestina, ha declarado en el podcast, ha declarado en el podcast Beyond Israelism que no entiende cómo es posible que la mayoría del mundo audiovisual yanqui permanezca callado: “Me cabrea. Veo a esta gente que tiene absolutamente todos los privilegios imaginables de la humanidad y no pueden murmurar una sola palabra”.
“Supongo que soy ingenua, pero no puedo entenderlo. De verdad que no puedo. Y escucho que la gente dice que no sabe lo suficiente y yo… o sea, vale, ¿entonces qué haces durante todo el día?”. No creo que nadie se lleve las manos a la cabeza viniendo de la actriz que usó su discurso en los Emmys para decir, simplemente, “Palestina libre”. Una de las pocas, junto a Javier Bardem, que ha usado su privilegio para algo más que irse de fiesta y hacer como que no sabe lo que pasa.
“La gente en Hollywood, tristemente, necesitan que estos problemas le afecten a una persona blanca para sentir que les apelan. Ven que quitan a Jimmy Kimmel de repente, ven que el show de Stephen Colbert es cancelado por CBS y dicen ‘¿Cómo ha podido pasar?’. Y sabemos cómo porque hemos visto a estudiantes, profesores, periodistas, autores y gente de Palestina ser silenciada, despedida y encerrada… Tiene que pasarle a estos hombres blancos para que la gente diga ‘Oh, dios mío'”. ¿Honestamente? Ni una coma, reina.