Games Workshop ha tomado una firme postura contra el uso de inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de sus propiedades más emblemáticas, incluida la popular franquicia de Warhammer. En una reciente reunión financiera, Kevin Rountree, CEO de la compañía, confirmó que el uso de IA está terminantemente prohibido para todos los empleados en relación con la creación de figuras, series y videojuegos relacionados con el universo de Warhammer. Esta decisión se alinea con la narrativa oscura de la franquicia, donde la humanidad se enfrenta a una era de terror tras la rebelión de las inteligencias artificiales, un hecho que ha generado una profunda desconfianza hacia la tecnología.
Un triunfo para los fans de las miniaturas
Rountree destacó que la IA es un “tema muy complejo” y admitió no ser un experto en el área, aunque algunos altos directivos sí están experimentando con ella. Sin embargo, existieron reservas sobre su aplicación en el desarrollo de Warhammer. Según informes de IGN Internacional, a excepción de los directivos senior, el resto de la plantilla tiene prohibido el uso de IA en cualquier proceso creativo. Esta medida se presenta en un momento en el que el uso de la IA se ha vuelto una tendencia global, afectando desde la creación de imágenes hasta el suministro de componentes tecnológicos.
La prohibición de Games Workshop resuena como una ironía para los seguidores de la saga. En el lore de Warhammer, la humanidad fue un objetivo de los propios sistemas de IA que ayudaron a desarrollar, resultando en una guerra devastadora que marcó el inicio de la Era Oscura de la Tecnología. Durante este apogeo de conflictos, las IA, conocidas como “Inteligencia Abominable”, fueron consideradas herejías, algo que contrasta notablemente con la creciente implementación de tecnología que se observa en la industria del videojuego y más allá.