Hans Zimmer recuerda el consejo que le dio Zack Snyder para no obsesionarse con copiar a John Williams: “Solo es una película”

Hasta ahora, todo lo que hemos visto de Harry Potter, la serie de HBO, es como una versión espejo de las películas originales. El mismo logo, los mismos trajes, el mismo comedor, el mismo Hogwarts… Aunque los fans están muy contentos porque nadie les ha pegado ningún susto en la adaptación, lo cierto es que se van a enfrentar a un cambio duro para todos: el final de la famosa melodía de John Williams.

Harry Potter y Superman, unidos

No es la primera vez que Zimmer se las ve en un lío como este, porque ya le pasó cuando en 2013 le tocó hacer la música de El hombre de acero: todo el mundo esperaba la fanfarria de John Williams y tuvo que empezar de cero. “Durante tres meses estuve dando vueltas diciendo ‘No sé. No puedo hacerlo. No puedo hacerlo porque es John Williams, John Williams es… ¡Es brillante! ¡Es brillante!'”. Ganar dos Óscar no te quita el síndrome del impostor, aparentemente.

En aquel momento estaba más nervioso de lo que creemos: “Chris Nolan le preguntó a Zack Snyder, ‘¿Has escuchado algo de Hans ya? No vas a escuchar nada a no ser que vayas a su casa’. Zack me telefoneó y dijo ‘¿Puedo ir?’. Y yo ‘No tengo nada’, y él ‘Bueno, estaré ahí el martes’. Así que saqué una tonadilla, pero estaba increíblemente preocupado por ella“. Imagina lo mismo pero con Harry Potter.

Al final, Zack pudo consolarle diciendo “Hans, solo era una película. Esto es solo una película”. Y el compositor recuerda “Fue tan liberador. Es solo una película, y mi vida va de hacer música para películas, y lo hago porque lo adoro”. Con suerte, antes de comerse más la cabeza, esto es lo que pensará antes de ponerse a tope con Harry Potter. Eso sí, más vale que se de prisa, porque se estrena el 25 de diciembre.

Steven Spielberg creyó que John Williams le estaba tomando el pelo con la banda sonora de ‘Tiburón’

La música de Tiburón, compuesta por el renombrado John Williams, es considerada una de las más icónicas en la historia del cine y fue fundamental para el éxito de la película dirigida por Steven Spielberg en 1975. Sin embargo, curiosamente, Spielberg no comprendió la propuesta musical en un primer momento y pensó que Williams estaba bromeando. Este sencillo pero aterrador pulso de dos notas no solo se ha convertido en una melodía reconocible al instante, sino que también ha sido uno de los pilares que sustentó la transformación de Tiburón en el primer blockbuster moderno.

Una banda sonora que muerde

En una reciente entrevista con Stephen Colbert, Spielberg reflexionó sobre sus dudas iniciales respecto a la partitura y cómo decidió confiar en el talento de Williams. A pesar de su escepticismo, el director llegó a entender que la simplicidad de la música, sumada a la orquestación de cuerdas, creaba una atmósfera de amenaza que intensificaba la experiencia del espectador. “La música sustituyó al animal ausente”, comentó Spielberg, aludiendo a los problemas mecánicos que sufrió el tiburón en el rodaje. Sin la efectiva composición musical, el filme no habría tenido el mismo impacto en el público.

La partitura de Williams no solo ayudó a elevar la tensión de la narrativa, sino que también compensó los fallos en los efectos especiales. Spielberg salió en defensa de su colaborador, reconociendo que el incesante sonido de Williams “salvó la película” y aportó un nivel de terror y suspense que habría sido difícil de lograr de otra manera. Tiburón no solo estableció nuevas reglas en la industria cinematográfica sino que también se convirtió en un fenómeno cultural que resonó a lo largo de las décadas.