Se estrenan muchísimos animes al año. Por cada uno del que oyes hablar, hay otros cinco que no sabes ni que se estrenan. Por cada uno que llega al mainstream, otros cincuenta ni siquiera consiguen ser realmente populares. El mundo del anime es uno tremendamente competitivo, donde el talento se cotiza muchísimo, y en el que toda ventaja que se pueda aprovechar para sobresalir ha de aprovecharse.
Pocos animes acaban siendo auténticos eventos culturales, por una u otra razón, pero algunos son previsibles que lo sean. El más evidente, llegados este punto, es el estreno de un nuevo arco de JoJo’s Bizarre Adventure. La adaptación del mítico manga de Hirohiko Araki, dividido en diferentes arcos relativamente autoconclusivos y que en el manga va por el noveno, y el anime ha empezado a adaptar el séptimo: Steel Ball Run.
Un anime muy querido y maltratado
Estrenado el pasado 19 de marzo en Netflix, el primer episodio, un especial de casi 50 minutos, fue todo un éxito de crítica y público. Celebrado por la calidad de su animación, la elegancia con la que habían asumido algunos cambios con respecto del guion original y el cómo habían conseguido dotar de gran agilidad a un ejemplar primer episodio, le valió vítores prácticamente unánimes. Especialmente porque, desde dos temporadas atrás, David Productions, el anime encargado de la serie, había estado teniendo problemas para mantener la calidad de la animación de la serie.
El problema llegó cuando Netflix se negó a confirmar cuando estrenarían subsiguientes episodios. El 26 de marzo no se estrenó otro episodio, lo cual puso nerviosos a los fans. Pero ese fin de semana era el Anime Expo, una de las celebraciones más importantes de la industria, y JoJo’s Bizarre Adventure tenía un panel. Todo el mundo daba por hecho que comunicarían allí la fecha, así que los nervios se mantuvieron normales.
Pero no ocurrió. El 28 de marzo presentaron un nuevo trailer anunciando que el siguiente episodio se estrenaría «en algún momento de 2026». Algo que hizo estallar la bomba. Los fans no estaban contentos y lo iban a hacer saber. A partir de ese momento, decidieron inundar las redes sociales de Netflix, en todas sus publicaciones, con memes con una inversión negativa de colores de los personajes de Steel Ball Run, con jeroglíficos egipcios, preguntando cuándo se estrenarían los subsiguientes episodios. Habían desatado una plaga. No bíblica, pero si del fandom, y no muy diferente a la maldición de un faraón furioso.
¿Cómo ha respondido Netflix a este acoso? Haciendo nada. Durante dos semanas, no ha comunicado ningún cambio. Algo que solo ha enfurecido más al fandom de JoJo’s, porque no es la primera vez que hacen algo así.
El anterior arco de JoJo’s Bizarre Adventure sufrió un trato que consideran muy malo por parte de la plataforma. Además de que la calidad de la animación sufrió tremendamente porque el estudio no tuvo el tiempo suficiente para sacarlo adelante como era debido, en Netflix sacaron la serie en dos tandas de episodios, sin lanzamiento semanal, casi por sorpresa, algo que enfureció al fandom.

Esto puede parecer extraño para muchas personas, pero los fans del anime están acostumbrados a los estrenos semanales. Y entienden la importancia del mismo. El comentar los episodios en redes sociales, foros y Discord, escribir artículos y comentarios en blogs, es parte intrínseca de la cultura del anime. Algo que incluye a JoJo’s Bizarre Adventure. Y sacar de golpe en dos tandas de episodios les quitó esa capacidad de ir disfrutándolo poco a poco, todos a la vez, arruinando la exposición al mismo y afectando, como mínimo a ojos del fandom, la popularidad de la serie entre el público.
Bajo ese prisma, lo que está haciendo Netflix con Steel Ball Run puede arruinar la experiencia de ver la serie, además de dañar su capacidad para llegar a un público más allá de su fandom. Y pueden estar en lo cierto. Razón por la cual están tan violentamente disgustados por la situación.
En cualquier caso, desde el pasado 6 de abril sabemos la fecha aproximada en que tendremos más episodios: el próximo otoño. Y para seguridad de sus fans, serán episodios semanales, no grupos de episodios lanzados de golpe. Algo que ha dividido al fandom entre quienes están contentos de haber sido escuchados, aun cuando tendrán que esperar a terminar de ver la serie probablemente en algún momento de entre ahora y 2029, y quienes están disgustados por la situación, porque creen que la comunicación de Netflix ha sido terrible y sacar el primer episodio sin contexto bien puede acabar dañando la popularidad a largo plazo del arco.
Lo que si parece seguro es que esto dará tiempo a David Productions a cuidar la animación y asegurarse de que la calidad es exactamente la que esperan los fans para que no vuelva a ocurrir lo que en anteriores temporadas. Así que, si bien este no es el resultado que esperaba su fandom, parece que, al menos, traerá cosas positivas consigo.