Con un sistema de combate que distingue entre los estilos de samurái y ninja, cada uno aportando ventajas y desventajas únicas, Nioh 3 se adentra en el balance entre desafío y diversión. Aunque muchos jugadores han expresado que el juego puede ser más fácil en comparación con las entregas anteriores, los desarrolladores han reconocido que dicha percepción es válida, por lo que están considerando ajustes de dificultad en futuras expansiones o DLCs.
No es más fácil: es que tienes más opciones
Kohei Shibata, productor del juego, menciona que la implementación de un mundo abierto permite una mayor variedad en cómo los jugadores afrontan los desafíos, lo que a su vez influye en su nivel de dificultad. Esto ha llevado a algunos a sentir que Nioh 3 es más sencillo, cuando en realidad se trató de un esfuerzo deliberado para facilitar la exploración.
A pesar de que el juego ha sido recibido positivamente, Shibata señala que Nioh 3 “es un gran juego, pero no es perfecto”, subrayando que el equipo se enfrenta a un delicado equilibrio en la creación de una experiencia de juego que sea desafiante pero también accesible. Con el objetivo de mejorar, el equipo planea incorporar feedback de los jugadores para ajustar la dificultad de los enemigos y jefes en futuras actualizaciones.
Así, mientras la comunidad gamer se adapta a esta nueva entrega, la promesa de recibir contenido adicional que responda a sus inquietudes se convierte en un factor clave para mantener el interés en Nioh 3 y su evolución en el panorama de los videojuegos.