Starfield, el esperado RPG espacial de Bethesda, ha generado un intenso debate dentro de la comunidad gamer desde su lanzamiento. Mientras que muchos jugadores han disfrutado de su vasta exploración y de su narración, otros han señalado aspectos frustrantes que impactan la experiencia general. Entre las críticas más prominentes se encuentra la opinión de Kurt Kuhlmann, ex-codiseñador de Skyrim, quien argumenta que Starfield nunca terminó de cuajar como juego.
Demasiada burocracia y un equipo demasiado grande no trae nada bueno
Kuhlmann, quien fue parte del equipo durante el desarrollo del título, sugirió en una reciente entrevista que el juego debió ser retrasado para mejorar su calidad. Según sus palabras, muchos de los problemas enfrentados por el equipo se debieron a la creciente burocracia y una complejidad en la toma de decisiones, que complicaron la comunicación entre los diversos departamentos involucrados en el proyecto. Este entorno laboral más complicado contrastaba con la dinámica más directa que existía durante el desarrollo de Skyrim.
Aparentemente, los ecos del lanzamiento problemático de Fallout 76 también influyeron en la decisión de extender el tiempo de desarrollo de Starfield, con el fin de evitar repetir los mismos errores. Kuhlmann destacó que la creación de una nueva propiedad intelectual (IP) como Starfield trajo consigo desafíos significativos, convirtiendo hasta un 50% del desarrollo en un proceso completamente nuevo.
Los rumores sugieren que Bethesda está trabajando en Starfield 2.0 y en una futura expansión que podría redimir algunos de los aspectos cuestionables del juego. La esperanza es que estas mejoras ayuden a restablecer la confianza de los jugadores y eleven el título a la altura de las expectativas que han acompañado a los veteranos de la compañía, como Skyrim y Fallout 4. Sin embargo, todavía queda por ver cómo se abordarán estas inquietudes en el futuro.