La protagonista de ‘La asistenta’ no tuvo ni idea de que era productora de la película hasta después del estreno

La película La asistenta, protagonizada por Amanda Seyfried y Sydney Sweeney, ha alcanzado un éxito notable en taquilla, recaudando 374 millones de dólares a nivel global con un presupuesto de solo 35 millones. Este thriller psicológico, basado en la novela de Freida McFadden, narra la historia de Millie, una joven que intenta huir de su pasado y termina trabajando para la familia Winchester, quienes ocultan secretos oscuros.

¿Producqué?

Amanda Seyfried, quien interpreta a Nina Winchester, ha compartido recientemente que no tenía conocimiento previo de su papel como productora ejecutiva del filme. En una declaración, expresaba su sorpresa al enterarse tres semanas después de que su agente había negociado esta función. “Era productora y no lo supe hasta tres semanas después. Llamé a uno de los productores y le dije: Me tenéis como productora ejecutiva”, comentó Seyfried, reflejando sus expectativas sobre el éxito de la película.

El entusiasmo por una secuela ya está generando conversaciones, incluso si su personaje no aparece en la novela que continúa la historia. Seyfried ha anticipado su posible participación, señalando: “Nadie ha dicho nada sobre la secuela, pero te garantizo que la habrá. Casi te garantizo que tendré un pequeño cameo“. Este segundo filme será desarrollado por Lionsgate, que ha asignado al director Paul Feig y a Sydney Sweeney para dar vida a la historia basada en la segunda novela de la trilogía de McFadden.

Además, la escritora Rebecca Sonnenshine retoma la adaptación del guion, lo que añade más expectativa entre los seguidores de la primera entrega. Con la creciente popularidad de La asistenta, es probable que la secuela se convierta en otro éxito notable dentro del género, confirmando que el cine en salas está lejos de extinguirse como algunos vaticinan.

Las salas de cine tienen su mejor taquilla desde 2020, y son las mejores noticias posibles para el streaming

Cuando todo el mundo daba a las salas de cine por muertas, de pronto se han rebelado con el mejor enero desde 2020: 620 millones en la taquilla americana (36 millones más que el siguiente récord de 2023), en un fenómeno que se repite en casi todos los países. Las películas de bajo y medio presupuesto se han ido amontonando, consiguiendo resultados de todo tipo, desde lo justo para salvar los platos de Sin Piedad hasta las cifras estratosféricas de La asistenta, que ya suma 334 millones en todo el mundo, prácticamente multiplicando por diez su presupuesto. Y esto son buenas noticias para las salas de cine… pero, sobre todo, para los servicios de streaming.

Disfrútalo como es debido: en la tele

Pongamos como ejemplo paradigmático el estreno en cines de Sin Piedad, con Chris Pratt como protagonista. No sé si la has visto, pero su tono, guion y estilo son de una película directa a streaming. Ha costado unos 60 millones de dólares, y Prime Video es perfectamente consciente de que, si la lanzara como un original de su plataforma, no la vería nadie. El cine no sirve ya como ventana principal de exhibición, sino casi como muestrario de lo que está por venir a tu streaming. Lo que interesa no es que gane lo suficiente como para salir rentable, sino que incite la curiosidad del espectador para que siga pagando un mes más.

Los 4,9 euros que cuesta en España (14,99 en Estados Unidos) mensualmente son más interesantes para Amazon que el dinero que saca de las entradas, porque ese tiene que repartirse entre demasiados intermediarios. El del streaming es todo suyo. Y, lógicamente, siempre verá más gente una película que ha sido número 1 en cines que una cuya existencia desconocen, por mucho Chris Pratt que salga en primer plano. Así, Sin Piedad ha recaudado 49 millones y no cubrirá gastos en las salas, pero es más que suficiente: fue número 1 durante toda una semana y se habló de ella en redes sociales. El juego de manos no podría haber salido mejor. Será rentable.

Hace años, el éxito de una película se basaba en dos ventanas distintas. La primera y principal, la de las salas de cine. La segunda, la de las ventas (y alquiler) en VHS y DVD, que era mucho más potente de lo que se cree. Ahora, se ha diversificado mucho más: las salas siguen siendo la primera ventana por tiempo, pero no por importancia. De hecho, hay películas en Estados Unidos que ganan más dinero para la productora por el VOD (de ahí que las lancen cada vez antes, aún poniéndose en riesgo de pirateo) o que tienen su vida principal después, cuando se ofrecen para todos los usuarios bajo suscripción.

Por supuesto que a Warner le interesa que Una batalla tras otra haya ganado dinero en taquilla y los Óscar la nominen, pero que la realidad no os engañe: los 208 millones que recaudó (frente a 130-175 de presupuesto) se considerarían un fracaso antaño, pero la fama ha hecho que el público siga suscrito a HBO Max y llegue gente nueva. A 18,49 dólares la versión estándar, multiplicado por 128 millones de suscriptores en el mundo, el resultado es de 2366 millones al mes. ¡Al mes! ¿Estáis ya convencidos de que las salas de cine son solo los tráilers del streaming?

Es la nueva normalidad, y la estación final de este recorrido que empezamos en 2020: la convivencia entre salas de cine y streaming que ha llevado a que todas se lleven una buena tajada. ¿El único problema? Lo que Netflix vaya a hacer con Warner, que puede volver a trastocarlo todo. Me temo que solo el tiempo lo dirá. Crucemos los dedos para seguir así.

Este personaje no aparecerá en la secuela de La Asistenta

La secuela de La asistenta, una película dirigida por Paul Feig que ha capturado la atención del público y la crítica gracias a su combinación de humor negro, tensión y un ritmo vertiginoso, ya está en el horizonte. Sin embargo, la noticia de que la protagonista del primer filme, Nina Winchester, interpretada por Amanda Seyfried, no regresará ha generado gran preocupación entre los fans. La ausencia de Seyfried deja un vacío significativo, teniendo en cuenta la química que compartió con Sydney Sweeney, quien retoma su papel como Millie Calloway.

Sydney Sweeney se queda sola

En la trama de esta secuela, titulada El secreto de la criada, Millie Calloway sale de prisión tras cumplir una condena por homicidio involuntario y acepta un trabajo como criada para Nina Winchester y su esposo Andrew. La historia, basada en la novela de Freida McFadden, presenta a Andrew como un hombre abusivo y controlador, mientras que Nina, aunque consciente del pasado de Millie, la manipula para lograr sus propios objetivos. Este giro dramático promete mantener la esencia intensa, aunque oscura, del primer filme.

A pesar de la intrigante premisa, los productores enfrentan el reto de compensar la ausencia de Nina en la narrativa. El tándem entre Sweeney y Seyfried fue uno de los pilares del éxito de la primera entrega, por lo que se cuestiona cómo el equipo creativo logrará mantener el mismo nivel de energía y conexión emocional sin su personaje central. Aunque se explorará un nuevo capítulo en la vida de Millie, la falta de Seyfried podría impactar en la percepción del público hacia esta secuela.

Con el regreso de Paul Feig a la dirección y la inclusión de Sweeney, la secuela busca encontrar su propio camino. No obstante, queda por ver si podrá superar la sombra de su predecesora y cómo se adaptarán los elementos de abuso y manipulación que profundizan la narrativa original en esta entrega.

Uno de los fenómenos literarios más importantes del siglo ya tiene su respectivo tráiler con Sydney Sweeney

Lionsgate ha dado un emocionante paso al presentar el tráiler de su próxima película, La asistenta, un thriller dirigido por Paul Feig y que llegará a los cines el 19 de diciembre. La película está protagonizada por Sydney Sweeney y Amanda Seyfried, dos actrices que han ganado gran reconocimiento en la industria del entretenimiento.

Ten cuidado con los sitios en donde trabajas

Basada en la novela superventas de Freida McFadden, La asistenta sigue la historia de Millie, interpretada por Sweeney, una joven que intenta escapar de los oscuros secretos de su pasado. La trama se desarrolla en un entorno en el que la tensión y el suspenso son elementos clave, ofreciendo a los espectadores una experiencia envolvente que promete mantener a la audiencia al borde de sus asientos.

Paul Feig, conocido por su trabajo en comedias y su capacidad para mezclar géneros, se adentra aquí en el mundo del thriller, lo que ha despertado la curiosidad tanto de críticos como de fanáticos. La elección de Sweeney y Seyfried como protagonistas indica un enfoque intrigante en la construcción de personajes, quizás aportando a la narrativa una complejidad emocional que podría diferenciarla de otros thrillers en el mercado.

Con su estreno programado para diciembre, La asistenta también se inscribe en un mes tradicionalmente competitivo para el cine, donde varias producciones buscan atraer a un público deseoso de nuevas experiencias cinematográficas. Los seguidores del género y de las actrices están ansiosos por ver cómo la dirección de Feig influirá en la historia pautada por la pluma de McFadden.

En resumen, La asistenta se perfila como una de las películas más esperadas de la temporada, con una premisa intrigante y un equipo talentoso que promete un thriller de alta calidad. La expectativa es palpable mientras los cines se preparan para recibir esta nueva adición al catálogo cinematográfico.