Daniel Day-Lewis, aclamado actor británico, ha ganado tres premios Oscar a Mejor Actor por sus excepcionales interpretaciones en Mi pie izquierdo, Pozos de ambición y Lincoln. Su actuación en este último, dirigida por Steven Spielberg, solidificó su legado como uno de los mejores intérpretes de la historia del cine. Sin embargo, la historia de cómo el proyecto de Lincoln evolucionó es igualmente fascinante.
Estuvo preparándose durante años, hasta que decidió no hacerlo
Inicialmente, Liam Neeson fue el primer candidato de Spielberg para interpretar al emblemático presidente estadounidense. Después de trabajar juntos en La lista de Schindler, donde Neeson recibió una nominación al Oscar, el director se sintió inclinado a repetir la exitosa colaboración. En 2005, Neeson se embarcó en un intenso proceso de documentación durante cuatro años, preparándose para dar vida a un Abraham Lincoln en un enfoque biográfico tradicional que abarcaba desde su toma de posesión hasta su muerte.
No obstante, un cambio radical en el guion, reescrito por Tony Kushner, transformó la narrativa para centrarse en los últimos meses de vida de Lincoln y su impulso por la 13ª enmienda, lo que llevó a Neeson a reconsiderar su participación. El actor confesó a GQ que, tras leer la nueva versión, se sintió fuera de lugar y consciente de que no podía interpretar el papel como había imaginado. “No quiero interpretar a este Lincoln. No puedo ser él”, afirmó Neeson.
A pesar de su retiro, Neeson admira profundamente la actuación de Day-Lewis, considerándola perfecta. Desde 2013, su carrera se ha inclinado hacia roles de acción, como lo demuestra su participación en la franquicia Venganza. Su próximo proyecto, Agárralo como puedas, unirse a la icónica saga de comedia, se estrenará el 1 de agosto, donde encarna al hijo del legendario personaje de Leslie Nielsen.