Un grupo criminal cibernético brasileño, conocido como LofyGang, ha resurgido tras más de tres años de inactividad para llevar a cabo una nueva campaña que tiene como objetivo a los jugadores de Minecraft. Esta vez, están utilizando un malware llamado LofyStealer, que se presenta disfrazado como un hack para el juego, conocido como Slinky. La estrategia de estos atacantes se basa en explotar la confianza de los jóvenes usuarios en la escena del gaming, utilizando el ícono oficial del juego para inducir la ejecución del malware.
Minando Minecraft
Según un informe técnico de la empresa de ciberseguridad ZenoX, LofyStealer se activa una vez que el usuario lanza el hack falso, desencadenando un cargador de JavaScript que descarga y ejecuta el malware en la memoria del sistema comprometido. Su objetivo es robar datos sensibles, incluyendo contraseñas, cookies y números de cuenta bancaria internacional (IBAN) provenientes de varios navegadores como Google Chrome, Firefox y otros.
LofyGang no es un grupo nuevo; ha estado en actividad desde fines de 2021 y ya había sido vinculado previamente a incidentes de robo de cuentas de videojuegos y servicios de streaming. En 2022, se observó que aprovechaban paquetes maliciosos en plataformas como el registro npm y desviaban datos de cuentas asociadas a Discord Nitro.
En esta nueva fase, el grupo ha adoptado un modelo de Malware como Servicio (MaaS), que permite a los afiliados acceder a las herramientas de ataque a través de opciones gratuitas y de pago. Además, se ha encontrado que utilizan plataformas como GitHub y YouTube para publicitar sus servicios, aprovechando técnicas de SEO poisoning que les permiten atraer a usuarios desprevenidos.
Esta campaña subraya un reto de seguridad creciente, donde plataformas de confianza son utilizadas para distribuir cargas maliciosas. Especialistas advierten que los usuarios deben ser cautelosos y verificar la legitimidad de cualquier descarga que se ofrezca en repositorios de código, incluso cuando parezcan confiables.