Si eres muy joven, es posible que a Tom Cruise solo le conozcas como el loco ese que se pone en peligro constantemente en Misión Imposible. Y es normal, porque desde su catástrofe en el programa de Oprah ha basado toda su carrera en construirse otra identidad: la de un tipo capaz de todo por el cine, incluso de destruirse a sí mismo si eso es necesario para entretener al público. Y ahora, tras 7 Misiones Imposible, un par de Jack Reachers y Top Guns además de un puñado de películas de acción de todo pelaje, Cruise ha pisado el freno y ha decidido que ya es hora de ir a por el Óscar.
Tom Cruise, the last samurai, no es gran cosa pero es lo que hay
Cuando el público pasó de querer a aborrecer a Cruise, el actor decidió dar una vuelta de 180 grados a su imagen pública participando en Tropic Thunder, la película en la que interpretaba a un director de cine gordo y malhablado. Y después de años de tambalearse de aquí para allá convirtiéndose en el intérprete más valorado del mundo, ha llegado la hora de probarse a sí mismo otra vez con Digger.
El tráiler de Digger es brutal en todos los aspectos, pero sobre todo en uno: Tom Cruise aparenta la edad que realmente tiene, y no le importa lo más mínimo mostrarse así en pantalla. Porque ahora no le importa que le quieran: solo desea el Óscar para completar, de una vez por todas, su legado en Hollywood. Sí, el año pasado le dieron un premio honorífico, pero él quiere el de verdad. Y va a luchar por él hasta el último momento.
Todo está en orden: después de Top Gun Maverick la Academia estaba deseando que Cruise hiciera cualquier tipo de papel fuera de la norma, algo oscarizable, para hacer una genuflexión y darle el premio. Si no es en esta, será en la siguiente, pero Tom no se irá de este mundo sin su estatuilla, ganada más que justamente. Con o sin envejecimiento.