La colaboración entre Steven Spielberg y Liam Neeson ha sido objeto de especulación durante años, especialmente tras el éxito de su obra maestra, La lista de Schindler. Esta película, considerada la mejor en la filmografía de ambos en FilmAffinity, ha marcado el único punto de unión en sus carreras, ya que desde entonces no han vuelto a trabajar juntos en ningún proyecto. Sin embargo, la historia tras su última colaboración es más compleja de lo que parece.
Neeson no tiene un Lincoln dentro de él
En 2012, Neeson estuvo muy cerca de interpretar a Abraham Lincoln en el biopic homónimo de Spielberg, pero sorpresivamente decidió renunciar al papel. El actor confesó que sintió que no era apropiado para representarlo. Esta decisión vino después de un periodo de duelo personal por la muerte de su esposa, lo que indudablemente afectó su motivación para asumir este icónico reto. Neeson estuvo implicado en el proyecto durante cuatro años, pero una lectura del guion junto a otros actores le hizo darse cuenta de que no podía cargar con una responsabilidad tan grande. “No debería estar aquí. Esto se acabó”, recordó Neeson sobre su reacción en aquel momento.
Tras su renuncia, Daniel Day-Lewis fue elegido como su sucesor y, poco después, recibió el Oscar a la Mejor Interpretación Masculina por su trabajo en Lincoln, un hecho que Neeson considera una excelente elección. A pesar de lo que pudo significar para su carrera, Neeson no muestra arrepentimiento, y ha expresado su satisfacción porque un buen amigo haya tomado su lugar y haya logrado tal reconocimiento.
En la actualidad, Liam Neeson se encuentra en plena promoción del reboot de Agárralo como puedas, que se estrena en España el próximo 22 de agosto, lo que marca su regreso a la comedia tras un largo periodo enfocado en papeles de acción y drama.