Bruce Campbell, conocido por su icónico papel en la franquicia de Evil Dead, ha revelado que ha sido diagnosticado con un tipo de cáncer que es tratable, pero no curable. La noticia ha causado preocupación entre sus seguidores y la comunidad de actores, ya que Campbell es una figura venerada en el ámbito del cine de terror y la cultura pop. A través de un anuncio en sus redes sociales, el actor señaló que se siente impulsado a compartir su situación, tanto por razones personales como profesionales.
El hombre de la motosierra
En su mensaje, Campbell no especificó los detalles de su diagnóstico, pero enfatizó la importancia de buscar atención médica y cómo esto impactará en su vida, obligándolo a cancelar apariciones públicas futuras. El actor, que ha ganado un lugar especial en el corazón de los fanáticos del género por su carisma y talento, expresó que este paso es necesario para su bienestar personal y se comprometió a mantener a sus seguidores informados sobre su proceso.
La noticia ha generado una ola de apoyo en las redes sociales, donde tanto fanáticos como colegas han compartido sus mensajes de aliento y solidaridad hacia el actor. Campbell ha sido un icono del cine de terror desde los años 80, y su impacto en las películas de culto es innegable. A lo largo de su carrera, ha trabajado en múltiples proyectos que han dejado una marca significativa en la industria, lo que añade una capa adicional de tristeza a su diagnóstico.
El futuro de Campbell en el entretenimiento queda ahora en la incertidumbre, pero sus seguidores se mantienen esperanzados en que reciba el tratamiento adecuado y logre sobrellevar esta difícil situación. Como figura pública y modelo a seguir, su decisión de compartir su diagnóstico puede ayudar a crear conciencia sobre la lucha contra el cáncer y la importancia de la salud.
Si has jugado a Resident Evil 7, sabrás que el juego rompe completamente con todo lo que pensábamos de la saga hasta ese momento. No solo se transformaba en una aventura en primera persona, sino que, además, transcurría en un ambiente poco habitual: apenas un par de casas repletas de habitaciones entre las que tenías que ir y volver encontrando llaves y enfrentándote a monstruos por el camino. Lo que no es tan sabido es que, para inspirarse, los creadores veían una y otra vez la misma película, quizá la mejor que se ha hecho jamás del género de casas encantadas: una obra maestra absoluta conocida como Posesión Infernal.
Como Lovecraft
En 1981, Sam Raimi era todavía un desconocido. Antes de ser glorificado por varias generaciones y de dirigir las famosas primeras adaptaciones de Spider-man, el director juntó apenas 375.000 dólares a través de varias donaciones, suficiente para poder rodar la película de sus sueños junto a uno de sus mejores amigos, Bruce Campbell. ¿Y qué era esta película? Pues al mismo tiempo un remedo de las historias de HP Lovecraft y un remake de un corto que habían rodado en Super-8 titulado Within The Woods. Raimi acababa de cumplir 20 años, y no sabía que estaba a punto de dirigir una de las películas que más iban a influenciar jamás al terror.
De hecho, la mayor parte del equipo eran amigos y familiares del director echándole una mano y haciéndole un favor. De alguna manera, consiguieron crear los increíbles efectos especiales solo con máscaras de látex, lentillas de cristal (que solo se podían poner durante 15 minutos si no querían perder los ojos) y utilizando un componente especial para la sangre falsa que la hacía aún más realista: café. El resultado fue increíble: nadie sabía bien lo que estaba haciendo, y gran parte de esa inexperiencia punk acabó filtrándose a través de los fotogramas de la película: el equipo dormía en la misma cabaña del bosque, todos juntos y arremolinados, algo que llevó a grandes amistades y también a grandes enfrentamientos, heridos y problemas médicos: todo podría haberse ido por el desagüe muy pronto pero, de alguna manera, no lo hizo. Y triunfó. Vaya que si triunfó.
La premiere de la película se hizo en Detroit, en el Cine Redford, y Raimi pensó que sería una idea estupenda copiar las técnicas del cine antiguo para atraer a la gente, poniendo ambulancias en la puerta para los frágiles de espíritu. No hicieron falta: miles de personas quisieron verla, y entonces empezaron a creer que, quizá, pudieran incluso devolver el dinero a los que se lo habían dejado. ¿Devolverlo? Después de que el festival pasara por Cannes y le apasionara al mismísimo Stephen King, todo el mundo quería comprobar por sí mismo de qué se trataba: multiplicó por ocho su presupuesto solo en la taquilla de Estados Unidos, y se cree que en todo el mundo recaudó más de 27 millones (aunque hay muchas, muchísimas dudas al respecto).
Posesión Infernal pasó a la historia de manera inmediata, con ese plano final imitado una y mil veces, su protagonista con la cara manchada de sangre y su argumento que, a partir de ese momento, se copiaría hasta la saciedad. De hecho, Raimi podría hacer después un remake con más presupuesto (que en realidad también servía como secuela), Terrorificamente Muertos, y una tercera entrega mucho más loca, con viajes en el tiempo incluidos, titulada El Ejército de las Tinieblas. Es más: años después, Campbell y Raimi se juntaron una vez más para seguir la historia en una serie de televisión titulada Ash vs the Evil Dead, motosierra en mano (literalmente). ¡Groovy!
No es de extrañar que los creadores de Resident Evil 7 vieran sin parar Posesión Infernal, hasta el punto de dejar varios guiños dentro del juego: si no la has visto, te pierdes una obra maestra. Si la has visto, seguro que has insistido a tus amigos sobre los motivos por los que deberían ponerse a ello. En toco caso, es una auténtica maravilla que no puedes dejar atrás por mucho que creas que es “vieja”. ¿Estáis preparados para divertiros pasando miedo?