Netflix se ha ido alejando del videojuego poco a poco. Tras sumergirse de cabeza en la industria comprando varios estudios y sacando algunos juegos muy interesantes y haciendo algunos experimentos curiosos, ha ido retrayéndose lentamente al respecto. Al menos hasta ahora. Porque acaba de anunciar un proyecto que promete ser toda una singularidad en la industria del videojuego.
Un juego inspirado por el más grande
De nombre Unhinged, es el nuevo proyecto de Night School Studio, el estudio detrás de Oxenfree. El juego promete ser un survival horror al estilo de Resident Evil 7 con una particularidad, y es que se controlará con tu teléfono móvil. Pero eso no significa que sea un juego de móviles. Al revés. Será un juego que se reproduzca en tu televisor, pero controlarás desde tu teléfono móvil, imitando lo que hacían los videojuegos en Nintendo Wii U.
La particularidad de Unhinged es que tendrá la duración de un episodio de televisión, alrededor de 30 minutos, y los suscriptores podrán acceder a él desde la app de Netflix. Con un casting compuesto por Zoë Kravitz, Sadie Sink y Troy Baker, el juego promete ser una experiencia intensa y cargada de terror.
Con gráficos equivalentes a los de una consola de nueva generación y no requiriendo ninguna clase de aparato especializado, solo un teléfono móvil y tu suscripción de Netflix, Unhinged es una apuesta de Netflix por un tipo de videojuego diferente. Para comprobar si funciona no tendremos que esperar mucho, ya que saldrá el próximo 30 de junio. Cuando podremos comprobar qué tal funciona este intento de hacer su particular, y muy breve, acercamiento al terror estilo Resident Evil.
Resident Evil: Requiem es uno de los juegos más esperados del año, y con su lanzamiento a la vuelta de la esquina, muchos jugadores están buscando refrescar su memoria con la última entrega de la saga, Resident Evil Village, disponible recientemente en PlayStation Plus. Esta secuela directa de Resident Evil 7 sigue la historia de Ethan Winters, quien, tras haber rescatado a su esposa de la familia Baker, se ve envuelto en una nueva pesadilla cuando su esposa es asesinada y su hija es secuestrada por un grupo misterioso liderado por Chris Redfield.
Calentando motores
En esta nueva aventura, Ethan se embarca en la búsqueda de su hija y se enfrenta a una siniestra variedad de criaturas y enemigos en un aterrador pueblo. Resident Evil Village combina la tensión clásica de los primeros títulos de la serie con elementos de acción más exagerados, manteniendo la perspectiva en primera persona que permite a los jugadores sumergirse en el horror. Aunque es menos aterrador que su predecesor, Village ofrece secciones memorables que han resonado con los jugadores, como el icónico encuentro con Lady Dimitrescu y los escalofriantes desafíos que presenta Donna Beneviento.
El juego se diferencia por su elenco de jefes memorables, cada uno aportando su propio estilo único de horror. Desde la presencia intimidante de Lady Dimitrescu hasta las innovadoras mecánicas de Donna Beneviento, cada enfrentamiento ofrece una experiencia diversa y enriquecedora. Con un arsenal más abundante que en Resident Evil 7, Ethan aparece como un protagonista más capaz, facilitando a los nuevos jugadores el acceso a la saga.
Resident Evil: Requiem no tendrá vínculos directos con Village, pero la atmósfera y el tono de este último pueden servir como un excelente preludio a lo que los fanáticos pueden esperar en su regreso a Raccoon City el próximo mes. Sin duda, Resident Evil Village es una suma que muchos esperaban catálogo de PlayStation Plus y una experiencia de survival horror que vale la pena explorar antes del lanzamiento de la nueva entrega.
Si has jugado a Resident Evil 7, sabrás que el juego rompe completamente con todo lo que pensábamos de la saga hasta ese momento. No solo se transformaba en una aventura en primera persona, sino que, además, transcurría en un ambiente poco habitual: apenas un par de casas repletas de habitaciones entre las que tenías que ir y volver encontrando llaves y enfrentándote a monstruos por el camino. Lo que no es tan sabido es que, para inspirarse, los creadores veían una y otra vez la misma película, quizá la mejor que se ha hecho jamás del género de casas encantadas: una obra maestra absoluta conocida como Posesión Infernal.
Como Lovecraft
En 1981, Sam Raimi era todavía un desconocido. Antes de ser glorificado por varias generaciones y de dirigir las famosas primeras adaptaciones de Spider-man, el director juntó apenas 375.000 dólares a través de varias donaciones, suficiente para poder rodar la película de sus sueños junto a uno de sus mejores amigos, Bruce Campbell. ¿Y qué era esta película? Pues al mismo tiempo un remedo de las historias de HP Lovecraft y un remake de un corto que habían rodado en Super-8 titulado Within The Woods. Raimi acababa de cumplir 20 años, y no sabía que estaba a punto de dirigir una de las películas que más iban a influenciar jamás al terror.
De hecho, la mayor parte del equipo eran amigos y familiares del director echándole una mano y haciéndole un favor. De alguna manera, consiguieron crear los increíbles efectos especiales solo con máscaras de látex, lentillas de cristal (que solo se podían poner durante 15 minutos si no querían perder los ojos) y utilizando un componente especial para la sangre falsa que la hacía aún más realista: café. El resultado fue increíble: nadie sabía bien lo que estaba haciendo, y gran parte de esa inexperiencia punk acabó filtrándose a través de los fotogramas de la película: el equipo dormía en la misma cabaña del bosque, todos juntos y arremolinados, algo que llevó a grandes amistades y también a grandes enfrentamientos, heridos y problemas médicos: todo podría haberse ido por el desagüe muy pronto pero, de alguna manera, no lo hizo. Y triunfó. Vaya que si triunfó.
La premiere de la película se hizo en Detroit, en el Cine Redford, y Raimi pensó que sería una idea estupenda copiar las técnicas del cine antiguo para atraer a la gente, poniendo ambulancias en la puerta para los frágiles de espíritu. No hicieron falta: miles de personas quisieron verla, y entonces empezaron a creer que, quizá, pudieran incluso devolver el dinero a los que se lo habían dejado. ¿Devolverlo? Después de que el festival pasara por Cannes y le apasionara al mismísimo Stephen King, todo el mundo quería comprobar por sí mismo de qué se trataba: multiplicó por ocho su presupuesto solo en la taquilla de Estados Unidos, y se cree que en todo el mundo recaudó más de 27 millones (aunque hay muchas, muchísimas dudas al respecto).
Posesión Infernal pasó a la historia de manera inmediata, con ese plano final imitado una y mil veces, su protagonista con la cara manchada de sangre y su argumento que, a partir de ese momento, se copiaría hasta la saciedad. De hecho, Raimi podría hacer después un remake con más presupuesto (que en realidad también servía como secuela), Terrorificamente Muertos, y una tercera entrega mucho más loca, con viajes en el tiempo incluidos, titulada El Ejército de las Tinieblas. Es más: años después, Campbell y Raimi se juntaron una vez más para seguir la historia en una serie de televisión titulada Ash vs the Evil Dead, motosierra en mano (literalmente). ¡Groovy!
No es de extrañar que los creadores de Resident Evil 7 vieran sin parar Posesión Infernal, hasta el punto de dejar varios guiños dentro del juego: si no la has visto, te pierdes una obra maestra. Si la has visto, seguro que has insistido a tus amigos sobre los motivos por los que deberían ponerse a ello. En toco caso, es una auténtica maravilla que no puedes dejar atrás por mucho que creas que es “vieja”. ¿Estáis preparados para divertiros pasando miedo?
Una lista de esos platos anti-gourmet con los que llevamos viviendo más de 40 años
Todo empieza con Pac-man. Siempre, así, en general, cada vez que vas a hablar de la historia de los videojuegos, siempre hay un nexo de unión con la bola amarilla comiendo pastillas y perseguida por fantasmas. En este caso, es el primer juego de la historia en el que la gastronomía tiene algún tipo de importancia. Vale, sí, comer círculos amarillos puede no ser la cosa más foodie del mundo, pero en aquella época era lo que había. De hecho, no es tan diferente de los caramelos de Candy Crush, que aún se juega ahora.
Pero los videojuegos también han mostrado comida de dudosa calidad a la que, francamente, no te recomendamos acercarte. Vamos a hacer una lista de esos platos anti-gourmet con los que llevamos viviendo más de 40 años. Preparaos para que se os cierre el apetito.
5-Comida para perro (‘Wolfenstein: the new order’)
Lo entendemos. Estás en la guerra, tu salud está baja y cualquier cosa puede regenerarte, pero, por mucha hambre que tengas, la comida para perro quizá no es la mejor solución. ¡O quizá sí! Todo sea que David Muñoz y compañía decidan que es una idea buenísima para abaratar costes con un producto proteico de alto standing…
4-Harina (‘Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia’)
Será por posibilidades a la hora de comer, desde fruta hasta chocolate pasando por carne, cocido o arroz con curry. Bueno, pues algunos miembros de tu equipo en esta entrega de ‘Fire Emblem’ han marcado como su comida favorita… la harina. No, no el pan ni la pizza: la harina cruda. ¿Alguna vez la has probado por curiosidad? Spoiler: es asqueroso.
3-Yogur con sabor a trucha (‘Earthbound’)
Es un chiste, sí, pero eso no nos hace dejar de tener arcadas ante la idea de alguien deseando que en Danone se vayan poniendo las pilas con el sabor a trucha dentro de tu yogur de confianza. No es menos cierto que también ofrecen deliciosa gelatina con sabor a cerdo a lo largo de tu partida. Por favor, que alguien vaya a hacer un lavado de estómago a los desarrolladores.
2-Pastel de tomate (‘Final Fantasy XV’)
Una cosa es el pa amb tomàquet catalán que todos amamos, respetamos y degustamos (y que en el resto de España se conoce como “pan tumaca” para enfadar a quienes vayan de visita desde Barcelona)… Y otra este pastel hecho de tomate fresco y servido con dos tomates cherry al lado. De hecho, los fans que han probado a hacerla en la vida real han dicho que sabe absolutamente asquerosa. No hacía falta la prueba empírica, sinceramente.
1-La comida de Marguerite Baker (‘Resident Evil 7’)
Lógicamente, comer restos humanos tenía que estar en el top 1. Pero es que, además, no están preparados con nada de gusto ni parecen medianamente apetecibles: la comida de Marguerite Baker en ‘Resident Evil 7’ es simplemente asquerosa a todos los niveles, uno de estos momentos en los que solo quieres que todo se acabe lo antes posible para ir a la cama, llorar y no volver a probar bocado en veinte días.