Ser leaker es un trabajo difícil, ya que requiere mantener un equilibrio entre lo que dices y lo que te callas. Saber cuándo puedes decir las cosas, cuándo no, cuándo algo va a tener repercusiones negativas o cuándo será bien recibido a pesar de ello, es algo que se debe sopesar bien y con mucho cuidado. Por eso hay tan pocos leakers. Y tan pocos tienen éxito antes de quemar sus fuentes. Como ha ocurrido recientemente al que era, probablemente, el leaker más importante de Nintendo.
Cuando se quería saber si un leak sobre Nintendo era cierto, se acudía a una persona en concreto: Pyoro. Muy conocido en Twitter, con más de 100.000 seguidores, su fama venía de una tasa de aciertos del 100% con respecto de todo lo que tuviera que ver con Nintendo. Si bien es cierto que su área de influencia no iba más allá de la compañía de Kyoto, eso no excluye que fuera asombroso ese nivel de acierto. Y tremendamente sospechoso para mucha gente.
En el último Direct, Pyoro no tuvo ninguna información al respecto. Esto hizo sospechar a la gente que tenía acceso directo al backend de la web de Nintendo, y que si desde Nintendo no subían la información de antemano a la web, como fue el caso, Pyoro no podía filtrar nada. Como fue el caso. Cogiendo esa teoría, desde Bloomberg decidieron contactar con Pyoro para que se lo confirmaran. Algo que, en un movimiento no demasiado brillante por parte del leaker, confirmó. Afirmando que su fuente era un trabajador de Nintendo of Japan y que, hasta donde sabía, la teoría del backend de la web era muy probable.
Esta información se publicó en un artículo de Bloomberg, a lo que Pyoro contestó que pensaba que esa información no se incluiría en el reportaje. Algo a lo que Jason Schreier, el autor de la pieza, ha contestado mostrando un mensaje directo a Pyoro donde le afirmaba que estaba trabajando en un artículo. Algo que le debería haber hecho sospechar que no era mera curiosidad por parte de Schreier.
A consecuencia de todo lo anterior, Pyoro ha decidido desaparecer de las redes, al menos de forma cautelar. Poniendo candado a su cuenta, ha desaparecido del ojo público no sabemos durante cuánto tiempo. O si es que acaso no para siempre. Con más de 100.000 seguidores, es posible que siga haciendo leaks, aunque intentando llamar menos la atención. Cosa que parece dudosa, dada la cantidad de gente que le sigue. Y ahora que se sabe quien le proveía información, parece difícil que Nintendo no investigue más a fondo, poniéndole aún más difícil seguir sonsacando información.