El futuro no es solo la inteligencia artificial destruyendo puestos de trabajo. También hay aspectos de la robótica donde las máquinas se encargan de facilitar la vida de las personas y no quitarles su modo de sustento. Un ejemplo son estos robots de ETH Zurich, los cuales están aprendiendo a hacer de manera autónoma tareas cotidianas del hogar, como abrir puertas o manipular un lavavajillas.
La robótica es uno de los aspectos más fascinantes en cuanto a avances tecnológicos actuales. Que robots puedan llevar a cabo tareas pesadas o peligrosas suponen un gran avance social, pero cada vez pueden hacer más funciones: desde parkour, como muestran en Boston Dynamics, hasta vigilar las calles, como en Nueva York.
Echa un vistazo a este vídeo, en el que el laboratorio detalla muchos de los aspectos alrededor del aprendizaje de estos robots:
Entrenamiento en tareas cotidianas
Existen muchos robots en nuestro día a día que están programados para llevar a cabo ciertas tareas cotidianas. Por ejemplo, los robots de cocina se encargan de controlar nuestras recetas, aparatos como Amazon Echo nos proporcionan servicios a través de comandos de voz, pero el principal factor diferencial de estos robots de ETH Zurich respecto a muchos otros, es que estas tareas las están aprendiendo por sí mismos.
Llevamos mucho tiempo siendo capaces de programar robots para que lleven a cabo todo tipo de acciones, pero que sean los propios robots los que puedan aprenderlas es un proceso mucho más avanzado y complejo que el de programarlos para hacer acciones concretas. Es por eso que esta investigación de ETH Zurich resulta tan interesante y fascinante.

Qué esperar de la robótica
La robótica es uno de los aspectos que más frecuentemente nos vienen a la cabeza cuando pensamos en el concepto de futuro, y es que socialmente hemos asumido que su presencia será cada vez mayor en nuestro día a día, aunque no al ritmo que nos marcaba la ciencia ficción hace décadas. Al fin y al cabo, los avances en robótica son mucho más lentos y metódicos de lo que imaginaba la sociedad en el siglo XX.
De igual modo, también es importante que en la robótica, cuando lleguen los grandes saltos, como con la IA actualmente, tengan un marco legal debidamente regulado, que pueda fijar los límites alrededor de la robótica para preservar el interés general de la sociedad.
