El reciente éxito de Hytale, un proyecto que Riot Games decidió abandonar tras años de desarrollo poco fructífero, ha reavivado las críticas hacia la compañía, especialmente en lo que respecta a sus propios proyectos en curso. Uno de los más esperados es el MMO-RPG basado en Runaterra, anunciado en diciembre de 2020, el cual ha enfrentado múltiples cambios en su dirección y un reinicio significativo a principios de 2023.
Un fichaje de altura
La salida de Greg “Ghostcrawler” Street, quien lideraba el desarrollo del MMO y era una voz activa para informar sobre su progreso, generó una ola de preocupación y rumores que sugerían la posible cancelación del proyecto, dado el silencio en torno a cualquier actualización desde su partida. Este contexto ha hecho que muchos se pregunten sobre el futuro del juego, ya que acontecimientos similares han augurado el final de otras iniciativas en la industria de los videojuegos.
Sin embargo, la reciente contratación de Raymond Bartos, un antiguo productor de World of Warcraft, por parte de Riot Games podría significar un cambio positivo en la dirección del MMO-RPG. Bartos expresó su entusiasmo por unirse al equipo y su compromiso de “aportar valor a los jugadores” y “mejorar la experiencia dentro del MMO”. Sus palabras han levantado expectativas entre la comunidad, que espera que esta nueva incorporación marque un nuevo impulso para el proyecto.
En este contexto, la llegada de Bartos se alinea con el deseo de Riot Games de recuperar la confianza de los aficionados, quienes han estado inquietos ante la falta de noticias. Con un experto en el campo sumándose al equipo, hay esperanzas de que se logren avances significativos en el desarrollo del MMO-RPG basado en Runaterra, llevando finalmente el proyecto hacia su materialización.