Ahora, en tiempos de lanzamientos simultáneos en todo el mundo, puede parecernos rarísimo, pero hasta 1992 todos los juegos se lanzaban primero en su lugar de origen (Japón, principalmente) y luego, meses o años después, llegaban al resto del mundo. Al ser Internet un lugar muy primitivo no había miedo de spoilers de ningún tipo, y las revistas aprovechaban para nutrirse de imágenes y hacer tanto las guías como las críticas a tiempo. Sin embargo, Sega tuvo una idea magnífica que lo cambio todo: ¿Y si su juego estrella se pudiera jugar en todo el mundo a la vez? Es más, ¿y si lo lanzáramos los martes?
Sonic volverá el martes
Después del bombazo que supuso Sonic en 1991, Sega se puso manos a la obra para hacer que su segunda parte fuera más grande, más larga, mejor y con más sorpresas para los jugadores. Lo consiguieron con creces: Tails fue el añadido perfecto que añadió un modo multijugador, los niveles eran infinitamente más complejos e incluso añadieron pantallas en 3D que en el momento fueron una innovación técnica tremenda. Sonic 2 exprimía Sega Mega Drive como ningún otro juego y la banda sonora, incluso a día de hoy, sigue siendo una obra maestra imperecedera.
El juego tenía que vivir a la altura de lo que se esperaba de él, y, pese a las diferencias culturales entre Japón y Estados Unidos y los problemas de producción, salió una pequeña gran joya. Lógicamente, tenían que promocionarla por todo lo alto. Decidieron entonces dedicar 10 millones de dólares (ahora paparruchas, pero entonces una auténtica salvajada) a la campaña promocional: anuncios en televisión, vallas publicitarias, presentaciones de todo tipo, merchandising… la Sonic-manía estaba en plena eclosión, y supieron surfear la ola, pero no se quedaron simplemente ahí. Sega cambió la historia de los videojuegos con un simple juego de palabras, como siempre debería ser.

Planearon, pues, que la fecha de lanzamiento mundial fuera el 24 de noviembre de 1992 en todo el mundo. Para llegar a tiempo, Sega llegó a llenar tres aviones repletos de copias en el aeropuerto de Heathrow, y contrató a 50 personas para que se disfrazaran de Sonic y les despidieran con la mano mientras despegaban en el conocido como “great shipment”, para el que se llegaron a hacer incluso pegatinas: un dispendio lógico, dado que era la primera vez (o una de las primeras) que se hacía algo así: el lanzamiento sería un martes, cuando todo el mundo tuviera sus copias en la tienda. ¿Cuál fue el motivo de que fuera un martes y no otro día? Un mero chiste promocional: “Sonic 2sday”.
Las tiendas estaban preparadas con camisetas (donde ponía “Are you up 2 it?” o, simplemente, anunciaba que el chaval que la llevaba puesta ya había reservado su copia de Sonic 2) y todo tipo de regalos para celebrar el lanzamiento mundial… que, a final, se truncó debido a las malas relaciones entre Sega Japón y Sega América: los japoneses lo pusieron a la venta tres días, antes, el día 21, pero no nos enteramos en el resto del mundo hasta muchos años después. En todo caso, no enturbió lo que Sega estaba intentando hacer: igual que el viernes es el día grande de los estrenos de cine (y, ahora, también de las nuevas canciones), el martes debía ser el de los videojuegos. Sonic 2 marcaba el inicio de una nueva era para la industria. ¿O no?

Durante un tiempo fue así y los grandes bombazos se reservaban para los martes. Los lanzamientos de juegos como Sonic 3, Metal Gear Solid, Modern Warfare 2 y de consolas como Xbox 360 y Sega Saturn se celebraron en este día, que durante años se marcó como el más esperado de la semana para los jugones, antes de que fuera cosa de decisiones personales de las empresas. Durante un par de décadas, el 2sday importaba (menos para Nintendo, claro, que seguía sacando sus cosas los viernes porque Sega no podía ordenarles hacer nada): una maniobra publicitaria que salió mal y, pese a todo, marcó el futuro.