En las últimas semanas, los usuarios de Windows 11 han experimentado caídas de rendimiento en varios juegos debido a un error introducido por la actualización acumulativa de octubre. Este inconveniente, que afecta especialmente a títulos que utilizan DirectX 12, ha llevado a muchos jugadores a buscar soluciones para mejorar su experiencia. Las caídas de rendimiento han sido particularmente notables en juegos populares como Assassin’s Creed, Battlefield 6 y Call of Duty: Black Ops 7, donde el stuttering ha sido un problema recurrente.
Un parche que lo arregla todo
En respuesta a esta situación, NVIDIA ha lanzado un controlador hotfix, la versión 581.94, con el objetivo de restaurar el rendimiento perdido y, en algunos casos, incluso mejorar los cuadros por segundo (fps) en ciertos títulos. Por ejemplo, algunos usuarios han reportado un incremento de fps en Assassin’s Creed, pasando de 55 a más de 90 con la instalación del nuevo controlador. Sin embargo, NVIDIA ha aclarado que dicho hotfix se considera una versión beta, lo que implica que los usuarios deben proceder con precaución al instalarlo.
NVIDIA señala que este controlador hotfix es recomendable únicamente para aquellos jugadores que han notado claramente caídas de rendimiento tras actualizar a la versión KB5066835 de Windows 11. Para quienes no han experimentado problemas, la instalación del nuevo controlador no es obligatoria. Además, se menciona que el problema puede afectar también a aquellos usuarios con GPU de AMD o Intel, lo que resalta la amplitud y la gravedad del inconveniente.
El error pone de manifiesto una vez más las complicaciones que los jugadores de PC suelen enfrentar con cada actualización del sistema operativo. Con Windows 11 siendo conocido por su tendencia a provocar errores en juegos tras parches regulares, muchos se preguntan si Microsoft abordará este tipo de problemas con mayor prontitud en el futuro. En este contexto, la intervención de NVIDIA parece haber sido una solución temporal, pero necesaria.