El desarrollo de The Last Guardian, un juego de aventuras desarrollado por Team Ico, comenzó en 2007 y fue un proceso marcado por numerosos desafíos técnicos y cambios significativos en su producción. Originalmente planeado para la consola PlayStation 3, el juego enfrentó dificultades de rendimiento que lo hicieron correr a una notablemente baja tasa de cuadros por segundo, entre 10 y 15 FPS. Ante estos obstinados problemas de hardware y para cumplir con la ambiciosa visión de su director, Fumito Ueda, el equipo de desarrollo tomó la decisión de trasladar la producción a la PlayStation 4, lo que implicó comenzar gran parte de la programación desde cero.
The Last Guardian se pudo concluir gracias a la confianza de Sony
Shuhei Yoshida, veterano de PlayStation, ha hablado recientemente sobre esta ardua travesía, enmarcando la importancia del apoyo interno de Sony en la llegada del juego al mercado. Durante el Taipei Game Show 2025, Yoshida destacó que, sin la intervención de PlayStation, The Last Guardian probablemente no habría sobrevivido en un entorno editorial convencional. Su compromiso fue claro: a pesar de los contratiempos, insistió en que el juego debía ser lanzado, transmitiendo un mensaje de perseverancia al equipo de desarrollo y reafirmando su confianza en la visión creativa de Ueda.
El camino hacia la finalización del proyecto se tornó aún más complicado tras la salida de Ueda y otros miembros clave de Team Ico en 2011. Sin embargo, Ueda estableció un nuevo estudio con el antiguo programador principal de Ico y Shadow of the Colossus, Jinji Horagai, lo que permitió a Sony completar el proyecto. La historia de The Last Guardian se convierte, en retrospectiva, en un testimonio de dedicación y desafíos superados, lo que hace que su lanzamiento en 2016 sea considerado casi como un milagro en la industria de los videojuegos.