En los momentos del proto-reality, cuando Gran Hermano, Supervivientes o The Amazing Race nacieron, lo hizo también otro concepto (que en el fondo, era más viejo que el jarabe para la tos): el de un hombre soltero que tenía que elegir a su pareja entre decenas de chicas guapísimas y dispuestísimas a ir por él. Desde su estreno el 25 de marzo de 2002, The Bachelor nunca ha dejado la cadena ABC en su formato original o cualquiera de sus spin-offs, como The Bachelorette, Bachelor in Paradise, The Golden Bachelor o Bachelor Pad. Hasta ahora.
Se nos rompió el amor de tanto usarlo
Ahora, 24 años después del estreno del programa original, estamos agobiados con realities de citas, amores, desamores, gritos y cuernos. Tanto, que la audiencia de The Bachelor ha caído a apenas 3,22 millones de espectadores cuando en su mejor momento llegó a juntar a 25 millones de familias estadounidenses delante del televisor. Quizá sea por eso, pero ABC le ha dado un respiro a la franquicia en su parrilla de otoño por primera vez desde 2019. Y eso, se pongan como se pongan, no puede ser bueno.
Sí, es cierto que en el verano de 2027 habrá temporada nueva de Bachelor in Paradise y más adelante habrá otra del reality original, pero no es menos cierto que siguen teniendo una temporada The Bachelorette grabada, sin emitir y sin planes de hacerlo. ¿Y qué significa esto? Pues que puede que sea el principio del fin de los realities de citas, o al menos de los más clásicos, y el retorno al contenido guionizado. Quién sabe, ¡crucemos los dedos!
En todo caso, en plena caída libre de la audiencia, las cadenas clásicas como ABC tienen que decidir qué camino van a llevar: si el de toda la vida, que a la vista está que no da resultado, u otro que les permita, al menos, rentabilizar el contenido en streaming. The Bachelor no ha muerto aún, pero parece que dos amigos le están cogiendo por detrás y moviendo las manos para que parezca vivo. Es cuestión de un par de temporadas.