La exitosa serie de televisión Fallout ha llevado a Amazon Prime a anunciar un nuevo formato de competencia basado en el popular videojuego Fallout Shelter. Esta serie de reality show permitirá que los concursantes diseñen y gestionen un refugio subterráneo, replicando la experiencia del juego lanzado en 2015, donde los jugadores construyen y administran uno de los Vaults de Fallout, donde los sobrevivientes se esconden de un mundo posnuclear. Aunque Fallout Shelter no es un juego de acción intenso, su enfoque en la supervivencia y las decisiones estratégicas se convierte en un atractivo para la competencia.
Agradecemos que no haya radiación, solo tortura física y psicológica
Los interesados en participar ya pueden presentar su solicitud hasta el 15 de febrero en el sitio web de casting. Para ingresar, los participantes deben tener al menos 21 años, contar con un pasaporte válido y estar dispuestos a viajar por EE. UU. y el Reino Unido, además de pasar diversas pruebas de control y salud, tanto físicas como psicológicas. Esta nueva serie se produce en colaboración con los mismos creadores que llevaron a cabo la adaptación de Squid Game a un programa de competencia real, lo que añade un aire de expectativa sobre el formato.
El programa se desarrollará en ambientes inmersivos y presentará a los concursantes ante desafíos que pondrán a prueba su ingenio, trabajo en equipo y resiliencia. A medida que se enfrentan a dilemas estratégicos y decisiones morales, buscarán demostrar que son capaces de sobrevivir y prosperar en un entorno desgastado. La filmación está prevista para junio de 2026 y se extenderá por tres semanas, prometiendo una experiencia intensa para quienes participen.
Esta iniciativa de Amazon Prime busca ampliar la narrativa y el tono del universo Fallout, incorporando su característico humor oscuro y estética retrofuturista, y combina dinámicas de juego social y psicológicas. Aunque no todos están convencidos del valor de la televisión de realidad, el formato sigue siendo popular, lo cual probablemente atraerá tanto a aficionados de la franquicia como a nuevos espectadores.
Netflix ha dado un paso significativo hacia la expansión de su oferta de contenido adaptando el icónico juego de mesa Los colonos de Catán. La compañía ha asegurado los derechos para desarrollar una serie de proyectos que incluyen películas, series de televisión y reality shows, tanto en acción real como en formato animado. Este movimiento subraya la creciente influencia de los juegos de mesa en la cultura popular y el entretenimiento en el hogar, según ha destacado el CEO de Asmodee, la empresa propietaria de los derechos de Catán.
Catán podrá adquirir muchas formas posibles
Con más de 30 años en el mercado y más de 45 millones de unidades vendidas, Catán ha consolidado su estatus como un clásico moderno entre los juegos de mesa. Si bien en 2015 se habían asegurado derechos para una película que eventualmente pasaron a Sony, el proyecto no se concretó. No obstante, la reciente iniciativa de Netflix muestra un renovado interés en explotar la narrativa del juego, que se centra en la construcción y gobernanza de un nuevo hogar a través del intercambio de recursos.
Además de Catán, Netflix ha comenzado a adaptar otros populares juegos de mesa, como Los hombres lobo, Exploding Kittens y un reality de Monopoly, lo que indica un enfoque estratégico hacia un contenido que resuena con audiencias de diversas edades. Jinny Howe, responsable de series de ficción de Netflix, mencionó que la intensa estrategia inherente al juego ofrece oportunidades infinitas para construir drama y narrativa en pantalla.
La existencia de novelas que amplían el universo de Catán sugiere que hay una rica base narrativa que podría ser atraída a la pantalla, brindando potencialmente historias que encuentran eco en la experiencia lúdica de millones. Mientras Netflix se adentra en este nuevo territorio creativo, los fanáticos de Catán esperan con interés qué sorpresas traerá esta adaptación al mundo del entretenimiento.
Todo el mundo sabe que el wrestling profesional no se pegan de verdad (no de normal), pero eso no lo hace menos atractivo, y en WWE Unreal quieren enseñar sus entrañas. Aquí buscan enseñar las entrañas de cómo se crean tanto los eventos semanales como los grandes eventos. Hacen apariciones grandes súper estrellas y se muestran sus momentos más íntimos. Hay cierta controversia sobre qué significa esto para el kayfabe. Al final del día, demuestra la situación en la que está la WWE: lo importante es el espectáculo y la sensación de grandiosidad por encima del deporte o la tradición, y eso le va que ni pintado a Netflix.
Por todos es sabido que en el wrestling profesional no se pegan de verdad. No de normal, porque las excepciones existen y en Japón por si acaso no preguntes demasiado al respecto. Eso no hace a este espectáculo ni un ápice menos interesante. Las peleas son interesantes por la mezcla de atleticismo y la capacidad para contar una historia no sólo con un micrófono en las manos, sino con cada movimiento y cada pequeña decisión que toman en el ring. El gran wrestling es aquel que cuenta algo con la propia pelea en sí. Algo muy difícil de conseguir con las peleas reales.
Por eso lleva casi 150 años seduciéndonos y no parece que vaya a acabar pronto el interés que nos genera. Algo que saben bien en Netflix, la nueva casa de la mayor compañía de wrestling del mundo, la WWE, que han decidido hacer un programa desvelando todos sus secretos: WWE Unreal.
Desde su nombre no ocultan cuál es su premisa. También porque mucha gente dentro de la propia WWE, pero sin poder de decisión, han tenido problemas con el concepto. WWE Unreal quiere mostrar como es el día a día de la WWE, rompiendo el misterio y sin fingir que todo es, en realidad, hasta cierto punto real. Lo que en la jerga del gremio se conoce como kayfabe.
Siguiendo a los wrestlers tanto en sus eventos semanales como en los grandes eventos de la compañía, culminando en el mayor de todos, WrestleMania, la serie busca darnos esa perspectiva: la realidad detrás de la cámaras. Tanto el día a día de los guionistas como los entrenamientos de los luchadores o lo que ocurre en los vestuarios tras un evento particularmente intenso, o que quizás no ha salido tan bien como debería.
Gran parte del interés de WWE Unreal recae precisamente en esa idea. Mostrar lo que no se ve. El cómo funciona todo entre bambalinas. Cómo opera un mastodonte como la WWE, pero también el propio wrestling, en general. Pero no sólo eso.
También es una oportunidad de ver a las estrellas de la WWE fuera de sus personajes. En sus momentos más íntimos y vulnerables. Esta es una perspectiva que nunca hemos visto, o que muy rara vez lo hemos hecho, y que bien puede servir para reevaluar nuestra relación o simpatías con algunos de ellos. Pudiendo llegar a significar un importante cambio en las dinámicas de interés con algunos de estos profesionales el estreno de este programa.
Un programa que va a generar controversia desde su misma premisa
Aunque como hemos dicho, WWE Unreal se estrena no sin cierta polémica. Incluso dentro de la WWE. Durante las muchas décadas de existencia del wrestling el kayfabe ha sido sagrado. No afirmar que es falso y que los implicados actúan en relación a un guion y un personaje es primordial y, aunque en la última década y media se ha relajado mucho, se sigue viendo de muy mal gusto y una mala práctica exponer de ese modo las interioridades del negocio.
Por eso no debería extrañarnos tampoco si, por parte de ciertos sectores de la industria del wrestling, WWE Unreal no es visto con buenos ojos. Ataca frontalmente a uno de los pactos fundacionales de la disciplina en un momento en que WWE se ve, especialmente, como un actor malevolente dentro de la escena.
Aunque precisamente eso demuestra cuál es la posición de WWE con respecto del wrestling. Sólo una pata más de lo que hacen. Son una empresa de espectáculo y el espectáculo está por encima del deporte o la tradición. Algo que sin duda también va perfecto con la clase de contenido que interesa a Netflix.
Por eso WWE Unreal es perfecto para todos los implicados. Es la clase de contenido que WWE quiere hacer, la clase de contenido que Netflix quiere tener en su plataforma y la clase de contenido que quieren los fans de WWE. Es probable que buena parte de la comunidad del wrestling no considere que esto sea positivo, pero durante años, la WWE se ha negado siquiera a definirse como tal. Se han declarado como entretenimiento deportivo. Así que tampoco debería extrañarnos que, para ellos, eso de guardar las apariencias tampoco sea tan importante.
Jimmy Donaldson, conocido en el mundo digital como MrBeast, se ha consolidado como el creador de contenido con más suscriptores en YouTube, gracias a sus icónicas competencias y desafíos que atraen a millones de espectadores. Su capacidad para generar contenido atractivo ha llevado a que su programa esté actualmente considerado para un Emmy en las categorías de mejor serie de competencia de realidad y mejor presentador. Esta nominación resalta no solo su impacto en la esfera del entretenimiento digital, sino también su influencia en la televisión tradicional.
Un éxito de premios que también se traduce en fans
Los eventos organizados en torno a los espectáculos de MrBeast han desatado un fenómeno de asistencia sin precedentes. Niños y adultos hacen largas filas, a veces durante horas, para poder ser parte de la experiencia, lo que demuestra el inmenso atractivo que tiene su formato de entretenimiento. Esta popularidad es un testimonio de cómo el contenido digital ha conseguido traspasar las barreras del medio convencional, generando una leal base de aficionados que buscan interactuar en persona con su creador favorito.
En un día cualquiera, es común ver filas que se extienden por varias calles en la sede de la Academia de Televisión en North Hollywood, donde los seguidores ansiosos esperan la oportunidad de ver en acción a MrBeast y sus desafiantes juegos. Su éxito no solo redefine lo que significa ser un creador de contenido en la era digital, sino que también plantea preguntas sobre el futuro de los premios de la industria, especialmente en lo que respecta a la convergencia de las plataformas de streaming y la televisión convencional.
Mientras los rumores sobre una posible expansión de su programa continúan circulando, es evidente que MrBeast se encuentra en una posición única para influir tanto en la cultura pop como en la forma en que se concibe el entretenimiento en la actualidad.
Hace 17 años, VH1 lanzó Scream Queens, un reality show que buscaba a la mejor final girl para ganar un papel en la popular franquicia de terror Saw. En aquel entonces, Lionsgate se aventuró en el mundo de los realities con este concepto, que no debe confundirse con la serie del mismo nombre creada por Ryan Murphy, que llegaría más tarde. El objetivo del programa era encontrar a una aspirante a actriz que demostrara sus habilidades en una serie de pruebas extremas y, a menudo, morbosas.
Entre el jurado, un James Gunn aún no tan conocido
Entre los jueces destacados se encontraba James Gunn, quien en ese momento aún no había alcanzado el reconocimiento masivo que posteriormente conseguiría con proyectos como Guardianes de la Galaxia. A pesar de que su carrera en 2008 era relativamente joven, Gunn aportó una perspectiva interesante a la competencia, junto a otros jueces como John Homa y Shawnee Smith, esta última conocida por su participación en la saga Saw.
Los retos a los que se enfrentaron las concursantes incluían tareas de actuación y la confrontación con sus miedos, algunos de los cuales resultaban bastante chocantes. Las pruebas iban desde actuar de manera seductora hasta situaciones donde debían ser cubiertas por insectos. La primera temporada concluyó con la victoria de Tanedra Howard, quien luego apareció en Saw VI y Saw VII 3D. Sin embargo, a pesar del aparente impulso que el programa podría haber proporcionado, ninguna de las concursantes logró establecer una carrera significativa en la industria cinematográfica posteriormente.
Después de dos temporadas, Scream Queens fue cancelado, principalmente debido a su contenido controvertido y el enfoque en el sufrimiento, aunque simulado, de sus participantes. A pesar de que el programa ofrecía una oportunidad legítima, los resultados fueron desalentadores para muchos de los involucrados, evidenciando una falta de trayectoria para las ganadoras en el ámbito del cine.
El popular reality show Survivor ha logrado consolidarse como un fenómeno cultural a lo largo de sus 48 temporadas, evolucionando en estrategias y narrativas que mantienen a la audiencia cautivada. Este año, los espectadores podrán presenciar la llegada de un nuevo participante notable, Nate Moore, quien dejó su posición como guionista y productor en Marvel para unirse a la temporada 49, que comenzó su rodaje hace apenas un mes.
Un cambio de carrera de lo más particular
Moore, conocido por su trabajo en el Universo Marvel y en exitosas producciones como Capitán América y Black Panther, busca explorar nuevas oportunidades en el cine independiente y, al parecer, ha decidido probar su suerte en la isla de Survivor. Según informes, la presentación oficial de la temporada 49 se llevará a cabo el 28 de mayo, mientras se esperan grandes sorpresas en la dinámica del juego, que incluye traiciones, alianzas y una intensa competencia por un premio monetario.
A diferencia de otros formatos como Supervivientes, Survivor se caracteriza por no tener ediciones VIP, lo que permite mantener la integridad del juego y la autenticidad de las interacciones entre los concursantes. La llegada de figuras reconocidas como Moore añade una nueva capa de intriga y competencia, ya que los participantes deben equilibrar la estrategia y la supervivencia mientras navegan en un entorno hostil.
Además, la temporada 50 de Survivor está programada para estrenarse en primavera de 2026, marcando un hito en la historia de los reality shows de competencia. Aunque aún no se ha confirmado su participación en esa temporada, la posibilidad de que Nate Moore regrese como concursante oficial no puede ser descartada, dado el interés que ha generado su participación actual y la imprevisibilidad del formato.
El remake de Perseguido, la icónica película de ciencia ficción de 1987 que ha alcanzado el estatus de culto, está tomando forma bajo la dirección de Edgar Wright y con Glen Powell como nuevo protagonista. La película original, basada de manera libre en la novela El fugitivo de Stephen King, se ambienta en un futuro distópico donde convictos participan en un mortal reality show. Esta nueva versión promete ser una intensa road movie que sigue a Powell mientras intenta sobrevivir 30 días en un entorno hostil.
Schwarzenegger está encantando con la adaptación
Una de las incógnitas más relevantes tras el anuncio del remake era cómo recibiría Arnold Schwarzenegger, protagonista del filme original, a esta nueva adaptación. Powell ha compartido que pudo hablar con Schwarzenegger a través de FaceTime, donde recibió la aprobación del actor, un respaldo que, según él, facilita el trabajo en esta nueva producción. “Arnold nos dio su bendición”, comentó Powell, enfatizando la importancia de la conexión familiar, ya que su hijo Patrick es un amigo cercano.
El reparto del remake de Perseguido también ha generado interés, pues incluye nombres destacados como Josh Brolin, Colman Domingo, Lee Pace, Katy O’Brian, William H. Macy, Emilia Jones y Michael Cera. Además, Powell y Wright anunciaron en sus redes sociales que ya han finalizado el rodaje del filme, aumentando las expectativas de los fanáticos.
La fecha de estreno en Estados Unidos está programada para el 7 de noviembre, aunque la película aún no tiene una fecha oficial de lanzamiento en España. Este remake llega en un momento donde las revisiones y reimaginaciones de clásicos del cine son cada vez más comunes, lo que genera tanto emoción como escepticismo entre los aficionados al cine.
Garcelle Beauvais ha anunciado su salida de The Real Housewives of Beverly Hills después de cinco temporadas, marcando el final de su trayectoria en el popular reality show de Bravo. La actriz y modelo hizo el anuncio a través de un video en Instagram el pasado martes, donde compartió su decisión con sus seguidores de manera sincera y emotiva.
¿Qué nuevos proyectos la esperan?
En el video, Beauvais comenzó diciendo: Hola a todos, tengo algunas noticias. He decidido dejar Beverly Hills. Ha sido un viaje salvaje. Con estas palabras, la estrella del entretenimiento resumió la experiencia que ha vivido en el programa, la cual describió como llena de momentos increíbles y transformación personal. Desde su llegada a la serie, Garcelle ha destacado por su autenticidad y por abordar importantes temas, lo que resonó con muchos fanáticos.
Durante su tiempo en The Real Housewives of Beverly Hills, Beauvais se hizo un nombre no solo como una figura destacada, sino también como una voz importante dentro del grupo. Siendo una de las pocas mujeres afroamericanas en el elenco, su presencia añadió una nueva perspectiva a las dinámicas del programa, lo cual fue recibido con aplausos tanto por la audiencia como por sus compañeras de reparto.
A medida que Beauvais se despide de la serie, los fanáticos se preguntan qué le depara el futuro. Si bien ella no ha revelado específicamente sus próximos pasos, hay especulaciones sobre posibles nuevos proyectos en la actuación y el entretenimiento. Garcelle Beauvais también ha estado activa en otras iniciativas, como su carrera en la actuación y proyectos comunitarios. Sin embargo, hasta ahora, se desconoce si alguna vez regresará a The Real Housewives para futuras temporadas.
El reality show Beast Games, producido por el YouTuber Jimmy “MrBeast” Donaldson, ha anunciado que comenzará su segunda temporada entre mayo y julio de 2025. La convocatoria para concursantes ya está abierta, lo que ha generado tanto interés como controversia tras la primera temporada, que enfrentó duras críticas por las condiciones inseguras en el set y denuncias de acoso, además de una notoria falta de alimentos para los participantes.
Un programa con nada más que problemas y polémicas
A pesar de haber establecido múltiples récords mundiales de Guinness, la primera temporada de Beast Games fue objeto de constantes quejas por parte de los concursantes, quienes reportaron situaciones como hospitalizaciones relacionadas con los peligros del set de filmación. Algunas demandas han sido interpuestas contra MrBeast y Amazon por estas condiciones. En este contexto, MrBeast admitió que la producción de Beast Games representó “una mala decisión financiera”, a pesar de que el presupuesto superó los 100 millones de dólares, con el influencer desembolsando decenas de millones de su propio bolsillo.
El show, que se inspira en la distópica serie Squid Game, ofrece un premio de 5 millones de dólares para los competidores. Sin embargo, las reseñas del público han sido mixtas, con comentarios que cuestionan la naturaleza del programa y su impacto social. Muchos espectadores se sintieron incómodos al ver historias que reflejan realidades de competidores que luchan contra la pobreza, dejando un aire de pesimismo sobre la humanidad.
A pesar de los desafíos enfrentados, el regreso de Beast Games parece inevitable. Los productores esperan aprender de los errores de la primera temporada, especialmente en lo que respecta a la alimentación de los concursantes, ya que las críticas sobre las condiciones vividas por los participantes fueron contundentes. La pregunta permanece: ¿podrán mejorar la experiencia para los concursantes en esta nueva entrega?
A inicios de siglo, y después del éxito internacional de Gran Hermano, las cadenas de televisión, durante un breve espacio de tiempo, creyeron que todo valía para llamar la atención: si meter a personas anónimas en una casa y grabarles 24 horas funcionaba, ¿por qué no intentar ir más allá y hacer un concurso cuya base sea, exclusivamente, hacérselo pasar mal a gente? Pero mal a lo tortura. Sin tapujos. Es posible que estés pensando en Factor Miedo, sí, pero lo creas o no, la cosa fue mucho más allá y se volvió extrema sin ningún motivo.
En Factor Miedo, a cambio de ganar unos cuantos miles de dólares, los concursantes estaban dispuestos a hacer de todo: raparse el pelo y las cejas, ser gaseados, beber orina y semen de un burro (en un episodio que finalmente no emitieron), meter partes del cuerpo en sitios con decenas de ratas o caminar descalzo encima de cristales. Todo valía por los 50.000 dólares (leed otra vez, no me he comido ningún cero) de premio final. Si lo tuyo era ver a gente bañándose en sangre de vaca, este era tu programa entre 2001 y 2006 (con, ojo, más episodios en 2011, 2012, 2017 y 2018).
Pero imagina que, por algún motivo, querías ver algo todavía más fuerte. Esta bien esto de pasar asco, ¿pero qué pasa con el auténtico miedo? Bueno, pues aquí entra The Chair, un programa emitido a inicios de 2002 que tan solo duró 9 episodios de los 13 grabados en Estados Unidos (una suerte similar corrió en su versión británica). Esta cancelación prematura no es para menos, porque es una de las ideas más rotundamente distópicas que vais a escuchar jamás.
En este concurso, los participantes pasaban varios tests físicos antes de entrar, por si acaso. Podían llegar a ganar 250.000 dólares si, simplemente, contestaban bien las preguntas que les lanzaban y estaban tranquilos. En la primera prueba, el corazón no podía latir a menos de un 160% de su condición habitual, y esta línea iba en descenso hasta que en la última pregunta no podía pasar del 130%. Parece sencillo, ¿verdad? Un programa en el que solo tenes que controlarte un poco. Bueno, pues deja que te presente los Heartstoppers.
Me has roto el corazón. No, en serio, literalmente.
No, no tiene que ver con el cómic y la serie de Netflix. Aquí se trata de un evento que rompe el juego en dos y que está diseñado específicamente para que el corazón vaya más rápido. ¿Por ejemplo? Un péndulo que te pasa raspando la cabeza, enfrentarse a una colmena de abejas, que un tenista te tire bolas a la cabeza o incluso dejar a un cocodrilo libre delante de ti. 15 segundos después, si tu corazón no había sucumbido al infarto, el concurso podía seguir. Si, por el contrario, se pasaba del porcentaje, el evento continuaba hasta que se calmase, perdiendo dinero por el camino.
¡Ah! Y si piensas que es tan fácil como cerrar los ojos, respirar hondo o mirar hacia otro lado para relajarte, debes sabe que el programa no te lo permitirá: si lo haces tres veces, estarás automáticamente expulsado del concurso. Aquí si torturamos, torturamos del todo. Lo curioso es que The Chair competía en Estados Unidos en ABC, tratando de competir contra otro concurso, de Fox, también basado en torturar a sus concursantes por dinero: The Chamber.
De hecho, los creadores de The Chair incluso llegaron a demandar a los de The Chamber por considerarlo un plagio burdo, pero no pasó nada: se estrenaron al mismo tiempo, ambos fracasaron. Concretamente, el concurso de Fox solo emitió 6 episodios de los 9 grabados, y no es de extrañar que la gente no quisiera verlo. Para empezar, el concursante quedaba atado a una silla con los brazos por encima de la cabeza y debía elegir si tenía tolerancia al frío o al calor. Efectivamente, puedes imaginar lo que viene después.
La persona que estaba atada a la silla respondía preguntas y sufría, de paso, las injerencias del tiempo, con la salud medida en todo momento. Aunque había varias “cámaras” pensadas (de insectos, eléctrica, de agua, etcétera) los espectadores solo llegaron a ver dos: una de frío (que llegaba a -29 grados Celsius, lanzando agua continuamente al cuerpo, que acaba helándose) y otra de calor (que llegaba a los 66 grados Celsius, con cohetes lanzando fuego directamente a la cara del concursante), con temperaturas extremas que hicieron que una concursante estuviera a punto de colapsar.
Por lo que sea fue cancelado casi inmediatamente, después de sufrir las críticas de prácticamente todo el mundo. De hecho, llegaron a insinuar en la prensa que Fox no pararía hasta matar a alguien en directo. Después de ver que al público tampoco le interesaba demasiado que la gente muriese y fuera vilmente torturada, decidieron bajar el tono un poco. Al menos, hasta nuestros días, donde hemos visto todo tipo de realities chuscos pero nunca se ha vuelto a hacer negocio asustando a gente inocente. ¡A ver si va a ser verdad que, como decía Bob Dyan, the times a’changing!