‘Pokémon Go’ consiguió que gente que no se había movido en su vida de repente empezara a caminar, y dar nuevos aires a una franquicia que ya de por sí estaba en bastante buen estado. Pero lo que nadie esperaba es que consiguiera modificar la geografía para siempre. Bueno, algo así. Y es que en los mapas de Estados Unidos han empezado a aparecer playas que no deberían estar ahí por culpa de una sola criatura.
Aquí no hay playa, vaya vaya
Todo empezó el 22 de abril, cuando Niantic anunció que Wiglett podía aparecerte en cualquier momento… pero los jugadores adivinaron rápidamente que solo lo hacía cerca de zonas de playa y de costa. Muy bien para la primavera y el calorcito, muy mal para los que viven en un sitio del centro de cada país (o en un país interior). ¿Significa eso que tendrían que viajar para completar la Pokédex? Pues claro que no.
Resulta que ‘Pokémon Go’ usa como base OpenStreetMaps, una especie de Google Maps colaborativo en el que, como si fuera Wikipedia, todo el mundo puede añadir sus hallazgos en la vida real. Y claro, los jugadores empezaron a crear nuevas playas en todos los sitios, incluso nuevas y en forma de Pokéball, para que no quede ninguna duda de quién está modificando la topografía.

De pronto, campos de golf, parques infantiles y hasta carreteras grandes aparecían calificadas como “playas”, con dos intereses en juego: por un lado, los entrenadores, que quieren cazar a su Wiglett como sea. Por otro, los creadores de OpenStreetMaps, que creen que esto corrompe su idea original y quieren que no haya errores en su app.
A Ash Ketchum estas cosas no le pasaban, la verdad.