Tesla niega hoy los rumores sobre una retirada de Full Self-Driving (FSD) en China, el sistema de conducción asistida avanzada de la marca. La empresa sostiene que su centro de datos de Shanghái sigue en marcha y que mantiene la contratación ligada a estos sistemas. Aun así, las dudas sobre el estado real del despliegue de FSD en el mercado chino siguen ahí.
La compañía ha respondido este mismo día a las versiones que apuntaban a una marcha atrás en su proyecto de Full Self-Driving en China.
Según Tesla, es falso que haya cerrado o vaciado el centro de datos de Shanghái. Un representante de la empresa aseguró que la instalación “funciona con normalidad”.
Tesla también sostiene que está reforzando la contratación para puestos relacionados con los sistemas de asistencia a la conducción. Y ha dado un paso más: dice que ya denunció ante la policía la difusión de esos rumores, que durante los últimos días habían ganado fuerza en redes sociales chinas.
En concreto, esas publicaciones afirmaban que Tesla había vaciado el centro de datos de Shanghái, retirado equipos de enlace y eliminado puestos relacionados con FSD. A partir de ahí, algunos usuarios interpretaron ese movimiento como una señal de repliegue en su intento de llevar su sistema de conducción asistida avanzada al mercado chino.
Pero el desmentido no aclara la gran pregunta de fondo.
La lista más reciente de mercados con suscripción a FSD Supervised que ha publicado Tesla incluye 12 países o territorios, y China no aparece. Pero en algunas páginas de la web de Tesla en Estados Unidos sigue figurando China como un mercado donde FSD Supervised está “disponible”.
Esa contradicción, visible para cualquiera, mantiene abiertas las dudas sobre la situación real del despliegue.
Tesla anunció la disponibilidad de FSD en China en mayo de 2026, aunque más adelante rebautizó el sistema en su web local como Tesla Assisted Driving.
Desde entonces, la empresa no ha publicado un precio de suscripción a gran escala ni un calendario definitivo para un lanzamiento más amplio. Tampoco se cumplieron las expectativas previas que hablaban de una aprobación para comienzos de 2026 y, después, para el tercer trimestre de ese mismo año.
Hay además una traba de peso para Tesla: China exige reglas estrictas de localización de datos, una de las principales barreras para la compañía.
Por eso Tesla abrió en 2021 un centro de datos en Shanghái, con el objetivo de almacenar allí la información de los vehículos y apoyar el desarrollo local del sistema. También depende de Baidu para mapas y navegación, ya que las empresas extranjeras no pueden ocuparse por sí solas de este tipo de actividades dentro del país.
A todo eso se suma una competencia cada vez más dura. Xiaomi, Huawei y Xpeng están ampliando con rapidez sus funciones de asistencia a la conducción en ciudad, mientras Tesla sigue esperando una aprobación más amplia para capacidades parecidas en calles urbanas.
China, además, prepara estándares obligatorios para conducción automatizada que entrarían en vigor en julio de 2027. Entre esos requisitos figura una mayor responsabilidad del fabricante en caso de accidente cuando el sistema esté activo.
Como suele pasar con Tesla, sigue sin saberse cuándo llegará a China una oferta amplia y clara de FSD.