Como bien sabes, TikTok tiene un problema grave en Estados Unidos. La Casa Blanca consiguió aprobar en la Cámara de Representantes una ley que obliga a ByteDance a vender la filial americana a una empresa local o a cerrar el negocio en su territorio. Por eso TikTok tiene planes secretos.
Un informe de Reuters afirma que TikTok ha estado trabajando desde el año pasado para crear una versión del algoritmo de recomendación de TikTok que funcione independientemente de Douyin, la versión china de la aplicación operada por su empresa matriz ByteDance.
Según las fuentes anónimas, completar el proyecto podría llevar más de un año, como parte de un plan para demostrar a los legisladores que la empresa estadounidense es independiente de su propietaria en Pekín.
Un año para separarse de China: ¿les dará tiempo?
Según el informe, los ejecutivos han hablado del proyecto en reuniones internas y en el sistema de mensajería interna de la empresa, Lark. Las fuentes también dijeron que dividir el código fuente separaría a TikTok del “enorme poder de desarrollo de ingeniería” de su empresa matriz.
En correos electrónicos a The Verge, el portavoz de TikTok Michael Hughes dijo: “Si bien hemos seguido trabajando de buena fe para salvaguardar aún más la autenticidad de la experiencia TikTok, es simplemente falso sugerir que este trabajo facilitaría la desinversión o que la desinversión es incluso una posibilidad”, y cuando se le preguntó si el código está siendo dividido, respondió que es 100% falso.
TikTok ha tratado de convencer a los legisladores de su independencia de EE.UU. antes, con el silo de datos “Proyecto Texas” que describió como “una iniciativa sin precedentes dedicada a hacer que cada estadounidense en TikTok se sienta seguro, con la confianza de que sus datos están seguros y la plataforma está libre de influencias externas”.
TikTok ya ha demandado al gobierno estadounidense por la ley que da de plazo a su matriz hasta el 19 de enero de 2025 para pasar el control de la aplicación a otra persona o enfrentarse a una prohibición. Según fuentes anónimas de Reuters, no hay ningún plan para separar las empresas; sin embargo, «una vez que se separe el código, podría sentar las bases para una desinversión de los activos estadounidenses.»