Ubisoft ha lanzado una nueva versión de su exitoso juego Rainbow Six Siege, conocida como Siege X, adoptando un modelo free-to-play con la intención de atraer a nuevos jugadores. A pesar del entusiasmo inicial, el título ha experimentado una notable pérdida de usuarios en las últimas semanas, lo que ha generado preocupación dentro de la comunidad de jugadores. A principios de junio, la cifra de jugadores concurrentes en Steam alcanzó los 142,000, pero desde entonces ha descendido a cifras inferiores a las que había antes del lanzamiento de la nueva versión.
Un juego que cae en picado a causa de los tramposos
Uno de los problemas más destacados que enfrenta Siege X es la proliferación de hackers que han perjudicado la experiencia de juego. Ubisoft ha sido criticada por no haber implementado medidas efectivas para combatir esta situación. En respuesta, la empresa ha prometido establecer sanciones más severas contra los tramposos y ha declarado su intención de atacar a los proveedores de trucos que afectan la integridad del juego. Según el plan detallado por Ubisoft, se prevé aplicar vetos permanentes a los infractores y mejorar los sistemas de detección de comportamientos indebidos.
Aparte de abordar el tema de los tramposos, Ubisoft ha admitido que su comunicación acerca de los cambios y mejoras en el juego no ha sido efectiva. La compañía ha reconocido que esto ha contribuido a la disminución del interés por Siege X. En consecuencia, están en marcha una serie de ajustes que incluyen la renovación del modo competitivo, revisiones en la progresión y recompensas, así como la incorporación de más contenido en las temporadas del juego. Estos cambios se llevarán a cabo bajo una fase de pruebas para asegurar que sean bien recibidos por la comunidad.
Con estas acciones, Ubisoft espera estabilizar la experiencia de juego en Siege X y recuperar la confianza de los jugadores, quienes han estado disfrutando del título desde su lanzamiento hace casi una década.