Shakira nos ha sorprendido a todos con el que ya puede considerarse como uno de los mayores beefs de la historia de la música (ni Tupac contra Notorious Big despertó tanta expectación). En la última Music Session de BZRP, que apareció casi por sorpresa con Shakira como protagonista, la cantante colombiana se desahogó largo y tendido contra Gerard Piqué, el exfutbolista del FC Barcelona con el que tiene dos hijos.
Pero, de entre la enorme multitud de puyas que soltó, Shakira dejó unas barras que no han terminado de convencer del todo a los amantes de los relojes: “Cambiaste un Ferrari por un Twingo, cambiaste un Rolex por un Casio”. Y es que, por más que la diferencia entre marcas sea evidente y su excusa sea que Piqué es ultrafan de poseer relojes caros, la marca Casio no puede, ni de lejos, considerarse “el Twingo” de los cronógrafos.
Y sino, que se lo pregunten a Twitter:
Aunque, sin duda, quien mejor ha aprovechado esta ¿publicidad inesperada? es la propia marca Casio y sus fans, que se han venido arriba con una serie de tuits en los que ha revalorizado su marca, como diría Vegeta, Over Nine Thousand:
En fin, ha quedado claro que la mejor forma en la que se podían tomar esta frase, al parecer inocente, ha sido con el humor. Sin embargo, no les falta razón. Y es que los relojes Casio cuentan con más de sesenta años de historia y un peso en la cultura pop que más le gustaría tener a Rolex.
La historia de Casio: el reloj del futuro
Aunque los relojes portátiles comenzaron a aflorar en la Europa del siglo XVII, durante siglos se mantuvieron como una rara avis que pertenecía, básicamente, a la población adinerada. Ser relojero era una profesión muy respetada, y se llegaron a poner a la altura de los sastres de los nobles.
Sin embargo, los relojes de pulsera (y sobre todo de bolsillo) comenzaron a aflorar en el siglo XIX, momento en el que comenzaron a producirse en masa gracias a un material mucho más barato y resistente. De este modo, llegaron al siglo XX como un utensilio habitual para cualquier tipo de ciudadano.
La historia de Casio, aun así, tiene mucho más que ver con las calculadoras que con los relojes, un negocio al que se abrirían más tarde. Fue en 1946 cuando, en una Japón tocada por la Segunda Guerra Mundial, Tadao Kashio (fabricante de cacerolas hasta ese momento) decidió fundar una pequeña fábrica de calculadoras que adoptaría su nombre.

El negocio de las calculadoras les fue realmente bien, y fue en 1957 cuando la empresa dio un salto y comenzó a fabricar relojes digitales con una innovadora tecnología de cristal líquido, lo que permitía una visualización mucho más clara y precisa de la hora. Fue aquí cuando comenzaron con la aventura de los relojes, pero todavía les quedaba bastante tiempo para popularizarse.
En 1974, Casio lanzó el reloj de pulsera Casiotron, que fue el primer reloj de pulsera con fecha automática y pantalla LED. Esto marcó un hito en la historia de los relojes, ya que anteriormente los relojes solo podían mostrar la hora, y la fecha se debía ajustar manualmente. Fue un salto tecnológico que les hizo estar en la cabeza del mercado (muy por encima de los Rolex, por pijos que fueran).

En 1983, Casio continuó creciendo y lanzó el reloj G-Shock, que se ha convertido en un icono en la industria de los relojes. El G-Shock es conocido por su resistencia y durabilidad, ya que tiene una carcasa resistente a golpes y sumergible. Fue un gran hito en la época y se convirtió, ipso facto, en un icono de la cultura pop de los noventa.
A lo largo de los años, Casio ha continuado innovando en tecnología de relojes, lanzando modelos con añadidos como GPS, medidores de actividad física, y pantallas táctiles. Actualmente, la empresa sigue siendo un líder en la industria, ofreciendo precios muy asequibles para todo el mundo, pero con funcionalidades cada vez más y más innovadoras, siempre relacionadas con la tecnología.
Además, Casio cuenta con una canción estupenda (y no nos referimos a la de Shakira):