A principios de 2021, el mundo pasaba por uno de los momentos más complicados de la pandemia, causada por el virus del COVID. Durante el mes de enero de ese año, Razer presentó al mundo Project Hazel (más tarde conocida como Zephyr), un “respirador quirúrgico N95”. Sin embargo, resultó que era falso: la máscara no tenía esa certificación y ahora, tendrá que devolver más de 1,1 millones de dólares en reembolsos.
La máscara Zephyr fue acogida con cierto escepticismo por parte de la comunidad. Aunque el material publicitario de Razer vendía la máscara como un “respirador quirúrgico N95”, la propia compañía tuvo que salir al paso en su lanzamiento y advertir que no era una máscara médica.
Acorde a PCGamer, Razer comenzó a eliminar todo rastro de la certificación en su web oficial una vez que las quejas de los usuarios salieron a la luz. Sin embargo, la compañía se defendió alegando que los clientes habían sido notificados de las limitaciones de la máscara Zephyr. Al poco, detuvieron su venta y reembolsaron a los compradores.
Nada de esto ha sido suficiente para la FTC, que ha terminado imponiendo a la compañía una multa de un millón de dólares, “igual a los ingresos de Razer por las máscaras”. De forma adicional, también tendrán que abonar otros 100.000 dólares como multa civil. La FTC exige a Razer que proporcione reembolsos completos a los consumidores estadounidenses. Y es que la organización alega que “Razer solo puso fin a la publicidad falsa tras la cobertura negativa de la prensa“. A continuación, os reproduciremos las declaraciones oficiales de Razer en respuesta a la situación:
“No estamos de acuerdo con las acusaciones de la FTC y no admitimos ningún delito como parte del acuerdo. Nunca fue nuestra intención engañar a nadie y decidimos resolver este asunto para evitar la distracción y la interrupción de los litigios y continuar centrándonos en crear excelentes productos para los jugadores. Razer se preocupa profundamente por nuestra comunidad y siempre busca ofrecer tecnología de maneras nuevas y relevantes.
El Razer Zephyr fue concebido para ofrecer una opción de cobertura facial diferente e innovadora para la comunidad. Las declaraciones de la FTC contra Razer se referían a partes limitadas de algunas de las declaraciones relacionadas con el Zephyr. Hace más de dos años, Razer notificó proactivamente a los clientes que Zephyr no era una máscara N95, suspendió las ventas y reembolsó a los clientes”.
Por otro lado, la denuncia de la FTC señala también las publicaciones que el CEO de Razer, Min-Liang Tan, realizó en Facebook. Allí, afirmaba que estaban en proceso de obtener la certificación de la máscara y que los filtros de esta habían sido “probados y certificados para 99% BFE (eficiencia de filtración bacteriana), los mismos estándares para las máscaras de grado médico más exigentes que existen”.
Fuente: PCGamer