Tomonobu Itagaki, reconocido creador japonés de videojuegos, falleció a la edad de 58 años. Su muerte fue anunciada a través de un conmovedor mensaje en su cuenta de Facebook, donde expresó su orgullo por haber luchado hasta el final, lamentando no haber podido ofrecer nuevos juegos a sus seguidores. “Me llena de tristeza no haber podido ofrecer nuevos trabajos a todos mis fans. Lo siento”, decía en un mensaje que resonó con la lucha de su vida y carrera.
Tomonobu Itagaki es una leyenda del videojuego
Itagaki, famoso por sus contribuciones a la cultura de los videojuegos, fue el responsable de franquicias emblemáticas como Dead or Alive y Ninja Gaiden, que ayudaron a definir el género de acción y la estética de la era de principios de los 2000. Su estilo provocador lo convirtió en una figura controversial, pero innegablemente influyente en la industria. A lo largo de su carrera, destacó por su capacidad para desafiar a sus competidores, estableciendo una relación de amistad y rivalidad con Katsuhiro Harada, creador de Tekken. Harada expresó su tristeza y sorpresa por la partida de Itagaki, recordando momentos compartidos y la esperanza de un reencuentro.
A pesar de su éxito en Team Ninja, Itagaki se alejó de la gloria tras dejar la compañía. Su último gran proyecto, Devil’s Third, para Wii U, no alcanzó el éxito esperado y fue un golpe significativo en su carrera. Posteriormente, Itagaki fundó Valhalla Games y trabajó en varios proyectos, incluyendo un juego basado en NFT titulado Warrior, del que no hay mucha información disponible.
La partida de Tomonobu Itagaki marca el ocaso de una estrella en el mundo de los videojuegos. Sin embargo, su legado perdurará, dado que títulos como Ninja Gaiden y Dead or Alive continúan siendo celebrados por los aficionados. Su legado será honrado al revivir y disfrutar de sus obras maestras. Descansa en paz, maestro Itagaki.