Tomonobu Itagaki, reconocido creador japonés de videojuegos, falleció a la edad de 58 años. Su muerte fue anunciada a través de un conmovedor mensaje en su cuenta de Facebook, donde expresó su orgullo por haber luchado hasta el final, lamentando no haber podido ofrecer nuevos juegos a sus seguidores. “Me llena de tristeza no haber podido ofrecer nuevos trabajos a todos mis fans. Lo siento”, decía en un mensaje que resonó con la lucha de su vida y carrera.
Tomonobu Itagaki es una leyenda del videojuego
Itagaki, famoso por sus contribuciones a la cultura de los videojuegos, fue el responsable de franquicias emblemáticas como Dead or Alive y Ninja Gaiden, que ayudaron a definir el género de acción y la estética de la era de principios de los 2000. Su estilo provocador lo convirtió en una figura controversial, pero innegablemente influyente en la industria. A lo largo de su carrera, destacó por su capacidad para desafiar a sus competidores, estableciendo una relación de amistad y rivalidad con Katsuhiro Harada, creador de Tekken. Harada expresó su tristeza y sorpresa por la partida de Itagaki, recordando momentos compartidos y la esperanza de un reencuentro.
A pesar de su éxito en Team Ninja, Itagaki se alejó de la gloria tras dejar la compañía. Su último gran proyecto, Devil’s Third, para Wii U, no alcanzó el éxito esperado y fue un golpe significativo en su carrera. Posteriormente, Itagaki fundó Valhalla Games y trabajó en varios proyectos, incluyendo un juego basado en NFT titulado Warrior, del que no hay mucha información disponible.
La partida de Tomonobu Itagaki marca el ocaso de una estrella en el mundo de los videojuegos. Sin embargo, su legado perdurará, dado que títulos como Ninja Gaiden y Dead or Alive continúan siendo celebrados por los aficionados. Su legado será honrado al revivir y disfrutar de sus obras maestras. Descansa en paz, maestro Itagaki.
A finales de los 2000, Nintendo estaba en la cresta de la ola: la Wii había vendido más que cualquier otra consola de sobremesa de su historia, había ganado la guerra contra PS3 y Xbox 360 y, además, el famoso “Wiimando” había sido copiado por todos sus competidores. Por si esto fuera poco, la DS se había convertido en la segunda consola más vendida jamás (solo por detrás de PS2). Todo iba bien, todo estaba en orden. El siguiente paso era, simplemente, continuar con el éxito.
Wii… ¿U?
El primer tráiler de WiiU, lanzado en el E3 de 2011, no tenía ningún sentido: más que una nueva consola, el público lo sentía como un accesorio para la Wii en forma de tablet que servía, principalmente, para permitir que otras personas utilizaran la televisión y poder, aparentemente, dibujar en la consola. No te la podías llevar de viaje, no servía para demasiadas cosas, nadie le vio una utilidad real y costaba entender por qué, si los gráficos no daban un salto de gigante, teníamos que hacernos con una WiiU.
Su eslogan fue “How u will play next”, que sonaba, francamente, a la primera idea que pasó el equipo de marketing: utilizar la “u” como “you” y esperar que a la gente se le quedara el soniquete. La frase, junto al nuevo mando, llenó las calles de Nueva York, las tiendas de videojuegos, los anuncios en Internet. Todo el mundo sabía que llegaba la WiiU. Otra cosa es que, después de ver un márketing que se centraba en la supuesta “nueva manera de jugar” en lugar de en los juegos en sí, le interesara demasiado a alguien. Y qué demonios, echad un vistazo: los anuncios eran terribles.
El resultado, como sabemos ahora, fue nefasto: la consola apenas vendió 13 millones y medio de unidades en toda su vida útil, un poco más que PS Vita y Game Gear, pero por los pelos. Por suerte, cuatro años después de su lanzamiento salieron con otra sorpresa: Nintendo Switch, una especie de WiiU mejorada donde el márketing sí que funcionó. En vez de centrarse en las cosas que podías hacer con ella en casa, se centró en poder llevártela en el bolsillo, jugar con tus amigos en el parque, llevártela de viaje… Era el mismo concepto, pero mucho, mucho mejor. Y lo petó. Vaya que si lo petó. Tras 152 millones de consolas vendidas, solo quedaba otra duda: ¿Y después, qué?
¡Switch 2: La venganza!
La estrategia fue la misma que con WiiU: si algo mejora, no lo rompas. Switch 2 es básicamente la primera pero con controles mejorados, mejores gráficos, una pantalla táctil de nueva generación y, ante todo, una demostración de juegos, juegos y más juegos. WiiU trató de enamorar a los nintenderos con un New Super Mario Bros, que ya en su momento se veía viejo, y con versiones con los mismos gráficos de Wii Fit y Wii Sports, además de un extraño juego de Reversi. Pero la presentación de Switch 2 ya dejaba caer un nuevo Mario Kart con hasta 24 jugadores, un Donkey Kong donde poder romper todo lo que tienes por el camino, un nuevo Kirby, juegos míticos de third parties y hasta el advenimiento (¡por fin!) de Silksong.
Nintendo ha tardado una década y pico, pero ha entendido que la clave para vender sus consolas no es vender experiencias con su mando, sino con sus juegos exclusivos. Al fin y al cabo, ¿para qué quieres una consola de Nintendo, si no es para darle a sus franquicias, que no puedes encontrar ni en PC ni en ningún otro lugar? Además, en este caso está tan segura de su posible éxito que, pese a tener eslogan (“All together, anytime, anywhere”), en la mayor parte de lugares todo lo que ha necesitado es el logo de Switch y un “2”. Quien sabe, sabe.
En el márketing, a veces menos es más: si en el tráiler de Switch 2 nos hubieran estado mostrando familias y familias jugando felices a Super Mario Odyssey o a Splatoon 3, probablemente nadie se hubiera comprado la consola. ¿Para qué, si es exactamente lo mismo? En su lugar, y siendo una innovación muchísimo menor que WiiU, el público lo ha percibido como un imprescindible, algo que tienes que tener sí o sí: la consola que domina el salón, ¡pero ahora con mandos que se unen de manera magnética! Con la sucesora de Wii lo intentaron demasiado para caer bien. Con la de Switch han mostrado confianza (casi arrogancia) y sacado músculo. Y el público, curado de espanto, les ha tenido que dar la razón.
Nintendo ha anunciado el lanzamiento de versiones dedicadas de los aclamados títulos The Legend of Zelda: Breath of the Wild y Tears of the Kingdom para su próxima consola, la Switch 2. Estas ediciones permitirán a los jugadores adquirir un paquete de actualización que mejorará la tecnología del juego y desbloqueará acceso a una nueva aplicación móvil, Zelda Notes.
Un cambio importante: las armas podrán respararse
Una de las características más discutidas en estos títulos ha sido el sistema de degradación de armas, que ha generado opiniones divididas entre los fans. La nueva app introduce la posibilidad de reparar armas, lo que podría alterar el equilibrio del juego, aunque esta funcionalidad será limitada a una vez cada 24 horas. Esta decisión ha suscitado un amplio debate, ya que la degradabilidad forzó a los jugadores a explorar y experimentar dentro del vasto mundo de Hyrule.
Además, la app Zelda Notes ofrecerá una variedad de nuevas características. Entre ellas se encuentran logros, un mapa GPS que guiará a los jugadores hacia secretos ocultos, y la opción de compartir creaciones dentro de Tears of the Kingdom. Para algunos, esto recuerda a la experiencia de la Wii U, donde se utilizaba una segunda pantalla para complementar el juego.
Con estas iniciativas, Nintendo busca no solo revitalizar su catálogo, sino también atraer a nuevos jugadores y mantener el interés en su franchise más emblemática. La compañía también ha aclarado que las copias físicas de los juegos para Switch 2 incluirán tanto la versión original como la actualización de próxima generación en la misma tarjeta, abordando así la confusión existente entre los consumidores.
En conclusión, el futuro de Zelda en la Switch 2 podría transformar la experiencia de juego a través de nuevas dinámicas y tecnologías. Sin embargo, el impacto real de estas innovaciones aún está por verse y será objeto de discusión entre la comunidad de jugadores.
La Nintendo Switch 2 ha desatado una gran expectativa entre los aficionados a los videojuegos, gracias a sus notables mejoras técnicas y un atractivo catálogo de lanzamientos. Esta nueva consola se presenta como una evolución directa de la Switch original y promete ofrecer a los jugadores una experiencia innovadora. Entre los títulos más esperados se encuentran Mario Kart World y una nueva entrega del icónico Donkey Kong, lo que ha mantenido el interés en el mercado.
Un nombre mucho mejor, digan lo que digan en Nintendo
A diferencia de los rumores que se barajaban sobre nombres alternativos como Super Nintendo Switch, Nintendo ha decidido optar por la denominación Nintendo Switch 2. Esta elección responde a la intención de subrayar que se trata de una consola completamente nueva capaz de ejecutar los juegos de su predecesora. Kouichi Kawamoto, productor de Nintendo, y Takuhiro Dohta, director del proyecto, explicaron que el nombre fue el resultado de un intenso proceso creativo, donde la claridad y la comunicación efectiva hacia los consumidores fueron prioritarias.
El nombre Switch 2 busca evitar confusiones similares a las que se vivieron con la Wii U, un producto que muchos usuarios no identificaron adecuadamente como una nueva consola. “Queríamos un nombre que comunicara de forma sencilla que, si estás considerando comprar una Switch, la Nintendo Switch 2 es la opción más moderna”, comentaron los directivos. Este enfoque se alinea con el deseo de Nintendo de que los jugadores se enfoquen en la experiencia de juego, más que en las especificaciones técnicas.
El lanzamiento de la Nintendo Switch 2 está programado para el 5 de junio, lo que ha generado ciertas inquietudes respecto a los precios de sus juegos. Los fans esperan con ansias más detalles sobre la disponibilidad y el costo de los títulos que acompañarán a esta prometedora consola, mientras continúan especulando sobre su impacto en el mercado de videojuegos.
Nintendo va a su propio ritmo. Por eso no debería extrañar a nadie que haya tardado hasta el pasado 16 de enero para presentar su próxima consola. Incluso si hacía meses desde que sabíamos de su existencia. O hacía semanas que se había filtrado prácticamente todo de la misma. Para que Nintendo cambie sus planes una vez los ha tomado en consideración debe ocurrir algo potencialmente catastrófico y eso es un problema, tanto para la compañía como para sus fans.
¿Por qué? Porque estamos en la situación en la que el anuncio de Switch 2 no se siente suficiente. Y no precisamente por las filtraciones. Pero para entrar en ese tema, vamos a desgranar todo lo que sabemos con seguridad y aquello que intuimos. Porque aunque el anuncio fue breve, hay bastante de qué hablar.
Sobre las cosas que sabemos con seguridad sobre la sucesora de la actual consola de Nintendo tenemos su nombre, su tamaño y su aspecto. De nombre Nintendo Switch 2, es notablemente más grande que la actual consola, pero sigue teniendo la misma disposición: una consola portátil que se conecta a un dock, con mandos que se pueden desconectar de la pantalla. Ahora con lo que parecen sistemas mejorados de todo lo que ya tenemos en la Nintendo Switch, parece una versión mejorada de la actual consola.
Todo esto no es algo malo. Mucha gente ha salido corriendo a decir que la falta de innovación es un problema, que es una demostración de una Nintendo en horas bajas, pero no es cierto. Nintendo e innovación no son dos palabras que vayan siempre de la mano. Durante su historia, Nintendo ha tenido más consolas continuistas que rupturistas y esta es solo un ejemplo más de de las primeras. ¿Es la primera vez que sacan una consola con un 2 en el nombre? Eso es cierto. Pero también tienen fresco en la memoria el estrepitoso fracaso de Wii U y el fracaso menor de Nintendo 3DS: es normal que quieran asegurar el tiro tras el éxito de Switch.
Eso no quita para que el anuncio haya sido excesivamente conservador. Presentando la consola como lo han hecho, nos dejan con más incógnitas que respuestas. Decir que sabremos más el 2 de abril, dentro de dos meses y medio no es una respuesta. Y mientras, quedan muchas dudas.
Gran parte del público ha quedado insatisfecho. Como han quedado los accionistas. Y no nos extraña. Ni hemos visto la consola en funcionamiento ni conocemos cómo de más potente o diferente es con respecto de la Switch y, oficialmente, ni siquiera conocemos nuevos juegos. Así que, realmente, este anuncio ha sido realmente para presentarnos la imagen de la consola, ni siquiera la existencia de la consola. Un movimiento que no es el que necesitaba ahora mismo Nintendo.
Algunas cosas que intuimos, pero no están confirmadas, sobre la consola
Por el lado positivo, es cierto que hay algunos pocos elementos que se intuyen de esta presentación que nos dan esperanza. Los joycon moviéndose en vertical dan a entender que pueden funcionar como ratones, una funcionalidad que encaja con su nuevo hardware. Del mismo modo, las imágenes de Mario Kart que mostraron en el trailer no corresponden a Mario Kart 8, lo cual nos da a entender la existencia de un nuevo Mario Kart en el horizonte. Una gran idea teniendo en cuenta las ventas del juego anterior de la franquicia.
El problema es que todo esto no está confirmado. Son meras especulaciones. Peor aún, ¿es Mario Kart el juego con el que quieres enseñar una consola?
Mario Kart es un juego que no destaca ni por sus gráficos ni su jugabilidad. Vende mucho, se disfruta en muchísimas casas, pero no es un juego que vaya a demostrar las posibilidades de la consola, a diferencia de un Mario o un Zelda, por ceñirnos a juegos que venden en cifras absolutamente mareantes. Y ese es el problema. No queda claro a quién va dirigido este anuncio. Porque está construido como si fuera dirigido para un público casual, pero a quien de verdad le interesa es a los aficionados: a quienes necesitan detalles, no sólo vagas insinuaciones.
¿Puede fracasa Switch 2?
Esto crea un problema en manos de Nintendo. Tienen dos meses y medio por delante con un trailer que ilusiona en la medida que es una nueva consola, pero nada más. No nos han dado motivos para esperar con ganas la presentación de sus juegos o la salida de la consola más allá del propio hype con el que ya nos estaban alimentando. Y eso es un problema que se les puede volver en su contra: la gente puede verse decepcionada por recibir mucho menos de lo que esperaban tras hacerse tanto de desear.
Para revertir esta situación en Nintendo tienen poco margen de maniobra. No cuando es una compañía conocida por no tener ninguna clase de cintura a la hora de hacer cambios. Con su Direct programado para el próximo 2 de abril, su única posibilidad es, irónicamente, ser flexible.
Necesitan darnos más información. Comunicarse mejor. Necesitamos conocer juegos, características de la consola, fecha de lanzamiento y precio. No hace falta saberlo todo, pero sí saber algunos de estos aspectos. Cuanto más retenga esta información, más asombrosa debe ser para que no nos sintamos tremendamente decepcionados cuando la presenten. Una consola mucho más cara que la original, una fecha de lanzamiento lejana, unas características mediocres o un lanzamiento con pocos juegos o pocos interesantes, con el actual clima, puede llevar a la muerte de la consola antes de su nacimiento. Y eso será autoinflingido por la propia Nintendo.
La encrucijada de Nintendo: sólo ellos saben sus planes
Por supuesto, cabe la posibilidad de que la consola tenga unas características excelentes, numerosos y prodigiosos juegos de lanzamiento, una fecha cercana y un precio ajustadísimo. En ese caso, en Nintendo no tienen que preocuparse de nada. Pero si no es así, y en el mundo empresarial nunca se tiene el producto perfecto en las circunstancias idóneas, necesitan hacer una única cosa: asegurarse de no quemar a su público.
Saber si Switch 2 será un éxito o no es imposible a día de hoy. Lo que si es posible es coger el pulso a la gente. Y lo que se ve es que el entusiasmo está teñido también de cierta decepción y amargura. Eso no se lo puede permitir Nintendo. Si van a seguir con sus planes y si esos planes implican mantenernos a oscuras durante meses como han dado a entender, corren un riesgo muy real de que su público les de la espalda. Algo de lo que no te salva ni un gran éxito como Switch. Como ya demostró Wii.
Por eso ahora está todo en manos de Nintendo. Y si finalmente fracasa o triunfa la consola dependerá, en gran medida, de sus planes de marketing de los próximos meses. Además de la cintura que demuestren.
Nintendo ha confirmado que ya no tienen piezas para poder reparar las Wii U estropeadas que le llegan, cerrando así oficialmente la vida útil de la consola.
Las consolas no viven para siempre. Los errores ocurren, las piezas se desgasten, y con el uso es perfectamente posible que dejen de funcionar. Normalmente no hay nada que no se pueda solucionar. Todas las consolas están hechas para que, sustituyendo las piezas, puedan volver a funcionar salvo catastróficas desdichas. Otra es que las piezas sigan existiendo. Si no, que se lo pregunten a Nintendo.
Según ha comentado Nintendo, desde el pasado 3 de julio, ya no tienen disponibles piezas para reparar las Wii U estropeadas. Esto significa que ya no podrán seguir ofreciendo el servicio de reparación como hasta ahora, ya que, literalmente, carecen de los elementos necesarios para asegurarse de que pueden devolverte tu consola en condiciones óptimas.
Esto confirma el fin, más o menos definitivo, de la anterior consola de Nintendo. Un fracaso que sólo logró vender 13 millones de consolas. Por comparación, Switch lleva vendidas 141 millones de consolas y, si bien es cierto que va camino de convertirse en la consola más vendida de la historia y ya es la segunda, eso no significa que los números de su predecesora no fueran extremadamente pobres. Algo que no ha evitado que mantengan su mantenimiento durante muchos años desde que dejara el mercado.
Aún hay unos pocos que sobreviven, sin acceso a las opciones online pero asistiendo, de manera fascinante, a la destrucción paulatina de un mundo ya silente, sintiéndose como los últimos supervivientes en pie. Y ahora, ‘Pokémon’ ha perdido al último de ellos.
Nintendo sabía que sus fans eran duros de roer, pero quizá no tanto como han demostrado ser al cerrar los servidores online de juegos como ‘Splatoon’, ‘Mario Kart 7’ o ‘Pokémon X/Y’. Aún hay unos pocos que sobreviven, sin acceso a las opciones online pero asistiendo, de manera fascinante, a la destrucción paulatina de un mundo ya silente, sintiéndose como los últimos supervivientes en pie. Y ahora, ‘Pokémon’ ha perdido al último de ellos.
Tras el cierre de los servidores de 3DS y Wii U, tan solo quedó una persona dispuesta a no apagar jamás su consola: Amanda. Y vaya que si ha durado: concretamente, 28 días, 23 horas y 30 minutos antes de rendirse a la evidencia y apagar de una vez por todas su consola portátil. Al menos no se ha ido sin antes dar un mensaje a todos los que seguían apoyándola.
“Solo quiero dar las gracias a todos los que me animaban a lo largo del último mes mientras resistía estando online. Nunca creí que acabaría siendo la última jugadora de Pokémon en Nintendo Network, pero ha pasado”. Y sí, es cierto: el público estuvo apoyándola: incluso en los momentos donde más temía acabar dañando su Nintendo 3DS continuó con ella encendida. Hasta el final.
Sin embargo, todo se termina, y antes de pasar de nuevo al anonimato ha aprovechado para dejar claro este es “el fin de una era”, saludando al último jugador de ‘Mario Kart 7’ que ya no puede encontrar a nadie con quien conducir. Ahora sí. Ha pasado casi un mes, pero Nintendo Network para 3DS ha muerto del todo. A la Wii U aún le queda un poquito más de cancha, pero tarde o temprano acabará cayendo. Es el sino del destino.
Todas menos Nintendo, que ha decidido ataviarse con el disfraz de Grinch y dedicar sus esfuerzos a quitar las funciones online, cuatro meses antes de tiempo, de Wii U y 3DS. Una lagrimita en honor a los héroes caídos.
Normalmente, las empresas de videojuegos se ponen el gorro de Papá Noel y se dedican, durante la última semana de diciembre, a repartir amor a todos sus seguidores. Bueno, todas menos Nintendo, que ha decidido ataviarse con el disfraz de Grinch y dedicar sus esfuerzos a quitar las funciones online, cuatro meses antes de tiempo, de Wii U y 3DS. Una lagrimita en honor a los héroes caídos.
Si eres de los que aún jugaba a ‘Mario Kart 7’ online (en su día fue un absoluto bombazo), me temo que va siendo hora de pasarte a la siguiente versión en Switch, porque, a pesar de que Nintendo anunciara que iba a cerrar los servidores en abril de 2024, todo parece indicar que lo ha hecho durante estas Navidades con premeditación y alevosía.
Hay alternativas, claro: Pretendo, por ejemplo, es una aplicación opensource pensada como un reemplazo de Nintendo Network para que ambas plataformas sigan funcionando con el online, y es la que ha dado la voz de alarma. Varios juegos de Wii U y 3DS ya no pueden conectarse a la red, lo que lleva a pensar que es el inicio de un plan lento pero seguro para quitar los servicios de ambas consolas.
Para ser sinceros, Nintendo ya avisó de que interrumpir los servicios antes de lo esperado era algo que podía pasar si “ocurre algo que hace más difícil continuar ofreciéndolos”. Algunos de los juegos más famosos afectados han sido ‘Super Smash Bros 3DS’, ‘Pokémon UltraSol y UltraLuna’, ‘Zelda: Tri Force Heroes’ o ‘Animal Crossing: New Leaf’. Casi nada.
Es ley de vida, por otro lado: hay que tener en cuenta que la Wii U lleva sin fabricarse desde 2017 y 3DS desde 2020. Pese a todo, el Banco Pokémon y la posibilidad de bajarse juegos y aplicaciones previamente adquiridas seguirá después del descalabro… al menos de momento. Descansa en paz, online de 3DS y Wii U.
El último nuevo juego para la consola se lanzó en marzo de 2019 y ya no se fabrica en absoluto. Entonces, uno puede deducir que el número de unidades nuevas compradas en 2023 es el mismo que el de Game Boy: cero. ¿No?
¿Os acordáis de Wii U? Sí, la consola que Nintendo sacó con la esperanza de igualar los números de Wii y que en apenas cuatro años ya estaba enterrada para dar paso a Switch (y, ya de paso, relanzar como nuevos todos los títulos otra vez para aquellos que se saltaron una generación). El último nuevo juego para la consola se lanzó en marzo de 2019 y ya no se fabrica en absoluto. Entonces, uno puede deducir que el número de unidades nuevas compradas en 2023 es el mismo que el de Game Boy: cero. ¿No?
Hablando solo de ventas en Estados Unidos, este año ha tenido… ¡una venta! Alguien ha encontrado una Wii U de primera mano y ha decidido darle una oportunidad a ‘Mario Kart 8’ y ‘Super Mario 3D World’. Por poner en contexto, la última Wii U vendida antes de esta adquisición fue en mayo de 2022, así que hay dos posibilidades: o estaba al fondo de un almacén y la han saldado para quitársela de encima, o después de años aguantando viento y marea en una tienda perdida de la mano de dios en la balda de un comercio de, por ejemplo, Oregón, alguien ha decidido sacarla de su miseria.
La compra tuvo lugar en septiembre, y, según se asegura, no se trata de una venta de segunda mano, sino de una consola original, con el precinto, la garantía y demás. En el tuit de Mat Piscatella, el director de Circana (que mide los datos de ventas de tiendas individuales), también cuenta que en 2021 se vendieron las últimas 3 PS Vitas. Si queda alguna por ahí, desde luego, no está sufriendo la misma suerte que esta solitaria Wii U.
1 new Wii U was sold in the US in September. First time a new Wii U sold since May 2022. Last time a new Vita unit sold was in November 2021, when 3 (!!) were purchased.
Is any of this at all meaningful? No. Sales fun facts that do not matter.
Por su parte, este incremento de las ventas no parece que vaya a hacer replantearse a Nintendo sus planes para lanzar Switch 2 (o como se vaya a llamar). De hecho, ya ha anunciado que Wii U se quedará dentro de muy poco sin servicio online junto a Nintendo 3DS. Esto que veis en mi mejilla es una lágrima en honor de dos consolas que merecieron irse con un poquito más de honor.