Para muchos analistas y expertos, pensar que Amazon puede volver al mercado de los smartphones (y hacerlo de forma exitosa) es cuestión complicada. Primero, porque ahora mismo el sector está muy saturado de opciones, y en segundo lugar, porque ya lo intentaron en 2014 y fue un desastre total.
Amazon se quemó los dedos con el Fire Phone allá por 2014. El dispositivo, supervisado personalmente por Jeff Bezos, duró apenas algo más de un año antes de que Amazon le diera de baja y amortizara 170 millones de dólares en existencias sin vender. Ahora, la empresa vuelve a intentar entrar en el mercado de los teléfonos inteligentes.
¿Es de verdad que Amazon quiere hacer teléfonos?
Según Reuters, Amazon está desarrollando internamente un nuevo teléfono bajo el nombre en clave “Transformer”. El proyecto forma parte de un grupo llamado ZeroOne, que se centra en crear dispositivos innovadores. Está dirigido por J Allard, un antiguo ejecutivo de Microsoft que ayudó a lanzar al mercado la Xbox y el Zune.
El teléfono se está diseñando como un dispositivo de personalización, uno que te mantenga conectado a Alexa, Prime Video, Prime Music y las compras en Amazon a lo largo del día. Un aspecto clave es la integración de la IA, que podría eliminar por completo la necesidad de las tiendas de aplicaciones tradicionales. Piensa menos en desplazarte por las aplicaciones y más en simplemente pedirle a Alexa que haga las cosas.
El concepto es similar a lo que Carl Pei describió como el futuro de los teléfonos Nothing en su reciente entrevista en SXSW.
Curiosamente, Amazon también ha explorado una versión de «teléfono básico» con funciones limitadas, inspirada en parte en el Light Phone. Un dispositivo más sencillo podría ayudar a Amazon a promocionarlo como un segundo teléfono que elimina el ruido en lugar de sumarse a él.
¿Funcionará realmente esta vez?
Esa es la gran pregunta. El Fire Phone fracasó porque carecía de aplicaciones populares, se sobrecalentaba y ofrecía muy pocos motivos para que la gente se deshiciera de sus iPhones o dispositivos Android. Amazon se enfrenta ahora al mismo reto, ya que Apple y Samsung siguen controlando entre ambas aproximadamente el 40 % de las ventas mundiales de smartphones.
Amazon apuesta por que un teléfono basado en Alexa y su enorme ecosistema podría ser diferente. Que los consumidores estén de acuerdo es otra historia totalmente distinta. El calendario para el Transformer sigue sin estar claro, y Reuters señala que aún podría descartarse.
En mi opinión, la idea de un “teléfono tonto” sería un mejor punto de partida para Amazon. Competir en un mercado de smartphones ya saturado sería difícil, por lo que posicionar un “dumbphone” con IA como dispositivo secundario que ayude con las compras podría ser una idea que los usuarios apoyaran.