The Wall Street Journal cuenta que OpenAI habría rebajado hoy la meta de su nueva ronda de financiación: de 30.000 millones de dólares a unos 20.000 millones. También se habría retocado a la baja la valoración esperada de la operación. Y, como pasa siempre con este tipo de rumores, conviene leer todo esto con pinzas.
La pieza recoge especulaciones sobre esa nueva ronda de OpenAI a partir de información publicada por The Wall Street Journal. Así que sí, toca insistir en lo mismo: lo que viene ahora hay que tomarlo con cautela.
Según ese mismo medio, OpenAI habría pasado de buscar 30.000 millones de dólares a conformarse con alrededor de 20.000 millones. La valoración prevista también habría cambiado. Siempre de acuerdo con The Wall Street Journal, se movería desde cerca de 1,4 billones hasta unos 1,25 billones.
El recorte llegaría, además, en un momento incómodo para el mercado tecnológico. El entusiasmo por las grandes operaciones privadas ya no parece el de hace un tiempo, y el coste de seguir ampliando infraestructura, centros de datos y capacidad de cómputo se habría convertido en una de las mayores inquietudes para los inversores.
The Wall Street Journal sostiene que OpenAI habría levantado hasta ahora unos 11.000 millones. Es una cifra considerable, sí, pero todavía queda lejos incluso de la nueva meta revisada. El mismo medio añade que el primer cierre de la operación podría situarse por debajo de esos 20.000 millones, algo que encajaría con una captación de fondos más lenta de lo previsto.
Lo que sugiere este ajuste es bastante simple. Incluso para OpenAI, una de las empresas más observadas del sector, sacar adelante una ronda gigantesca ya no sonaría a trámite. Según The Wall Street Journal, varios grandes inversores habrían recibido la operación con frialdad, y algunos incluso habrían reducido los compromisos que manejaban al principio.
Ese enfriamiento no saldría de la nada. Detrás estaría un escenario más amplio: la presión reciente sobre las acciones tecnológicas habría endurecido las conversaciones y habría vuelto a poner sobre la mesa una pregunta incómoda, cuánto tiempo puede mantenerse el ritmo actual de gasto en infraestructura avanzada.
Los inversores, de hecho, estarían mirando con bastante más lupa la quema de caja de las compañías que compiten en este espacio. Y las dudas sobre la rentabilidad, los plazos de retorno y la necesidad constante de seguir inyectando dinero pesarían hoy más que hace apenas unos meses.
Con esta información sobre la mesa, el recorte del objetivo admite al menos dos lecturas, ambas presentes en lo publicado por The Wall Street Journal. Una, que se trate de una corrección bastante lógica después de valoraciones que muchos ya veían demasiado hinchadas. La otra, que sea una maniobra práctica para cerrar antes la ronda y evitar roces innecesarios en una ventana de mercado bastante más complicada.
Aun así, la operación seguiría reuniendo nombres muy potentes, siempre según The Wall Street Journal. El principal participante sería un consorcio respaldado por Emiratos Árabes Unidos, con el fondo tecnológico estatal MGX dentro del grupo.
Y no sería solo una cuestión de dinero. OpenAI también podría asegurarse la opción de arrendar nueva capacidad de cómputo en la región, añade The Wall Street Journal, algo especialmente valioso en un momento en que el acceso a infraestructura se ha vuelto un factor competitivo de primer orden. Junto a ese bloque de Oriente Medio, también se daría por esperada la presencia de Founders Fund, Coatue, Sequoia Capital y Andreessen Horowitz, según la misma información. Mientras tanto, Anthropic prepararía una gran salida a bolsa con una valoración de 1,5 billones o más, disputándole atención y capital a algunos de esos mismos grandes fondos.