La nave espacial Psyche de la NASA, más alejada que el Sol, ha enviado datos a través de un láser a una distancia récord, y lo ha hecho incluso más rápido de lo esperado.
Las frecuencias de radio siguen siendo el medio más fiable para la comunicación en el espacio profundo, conectando la Tierra con los exploradores de Marte, los orbitadores planetarios y hasta el espacio interestelar con las sondas Voyager.
Por ejemplo, la sonda New Horizons tardó 15 meses en enviar a la Tierra los 50 GB de datos de su encuentro cercano con Plutón.
Usar la luz para mandar información
El uso de la luz podría acelerar drásticamente ese proceso, al menos en algunos casos. Los datos pueden codificarse con mayor densidad en las ondas de luz que en las de radio, lo que permite enviar paquetes más grandes en menos tiempo.
Hasta ahora, las pruebas de alta velocidad han transmitido datos por láser entre satélites y tierra, e incluso desde la órbita lunar a la Tierra, pero las cosas se complican en distancias más largas.
Ahora, la NASA ha batido el récord de distancia para la transmisión de datos por láser. El 8 de abril, la nave espacial Psyche, actualmente en ruta hacia el cinturón de asteroides, envió datos a la Tierra desde más de 225 millones de km de distancia. Esto es aproximadamente una vez y media la distancia al Sol, y 14 veces más lejos que la primera prueba del equipo en noviembre.
El objetivo era demostrar que la nave podía transmitir a una velocidad de hasta 1 megabit por segundo (Mbps), pero se superó con creces, ya que la prueba alcanzó velocidades de hasta 25 Mbps.
El instrumento Deep Space Optical Communications (DSOC) a bordo de Psyche envió una copia de los datos de ingeniería al Observatorio Palomar de California, mientras enviaba simultáneamente los mismos datos a la Red de Espacio Profundo de la NASA por radio.
Para contextualizar, Netflix recomienda 25 Mbps para transmitir el servicio en 4K. El equipo afirma que esta demostración tecnológica es un paso clave hacia una comunicación más rápida de las imágenes y datos de alta resolución que serán necesarios cuando los humanos lleguen a pisar Marte.