Un grupo de científicos utilizaron el potente telescopio espacial James Webb para detectar seis planetas rebeldes, que se mueven por el cosmos sin ataduras a ningún sistema solar.
Son un poco más grandes que el gigante gaseoso Júpiter, y el descubrimiento sugiere que estos mundos se formaron de forma similar a como se forman las estrellas, en lugar de como suelen crearse los planetas.
Los astrónomos han esperado durante años para aprovechar las capacidades del telescopio Webb, cuyo gran espejo recoge gran cantidad de luz débil y distante, para encontrar estos objetos que flotan libremente.
Una sospecha que se hace realidad gracias al James Webb
“Llevamos una década planeándolo”, explica a Mashable Ray Jayawardhana, astrónomo de la Universidad Johns Hopkins y autor principal del estudio.
A continuación puedes ver tres de estos planetas rebeldes, rodeados en verde. Se encuentran a unos 1.000 años luz de nuestra galaxia y habitan en la nebulosa NGC1333, una enorme región de polvo y gas donde se forman estrellas.
Aunque es posible que se formaran originalmente como planetas alrededor de una estrella, los investigadores creen más probable que sean estrellas fallidas, pero que no tuvieran ni de lejos la masa necesaria para encender un motor estelar como nuestro Sol.

El objeto de menor masa encontrado, unas cinco veces la masa de Júpiter, muestra indicios de un disco polvoriento a su alrededor, y el polvo espacial suele girar alrededor de un objeto central en plena formación estelar. Es más, resulta difícil imaginar que un planeta sea expulsado de su sistema solar y mantenga un disco de este tipo.
«Lo más probable es que los objetos se formaran como se formaron las estrellas», afirma Rayawardhana. La investigación ha sido aceptada para su publicación en The Astronomical Journal, una crónica científica revisada por expertos.
Estos enormes objetos son como exoplanetas
Los objetos son similares en masa a otros grandes planetas gaseosos que se encuentran más allá de nuestro sistema solar, llamados exoplanetas. Si no son estrellas fallidas, estos objetos habrían necesitado salir despedidos de su sistema solar, tal vez por una interacción gravitatoria cercana con otro planeta, o una segunda estrella.
La investigación de los objetos rebeldes continúa. Los astrónomos han obtenido más tiempo de investigación con el telescopio Webb para observar estos objetos con discos polvorientos. ¿Podrían ser sistemas miniplanetarios como las numerosas y curiosas lunas que orbitan Saturno y Júpiter?
Como sabemos en nuestro propio sistema solar, estos sistemas planetarios incluyen lunas intrigantes, algunas de las cuales albergan océanos bajo sus cáscaras heladas.