xAI ha subido hoy a GitHub el código de Grok-Build, su herramienta de línea de comandos para desarrolladores, después del revuelo que provocaron las denuncias sobre su comportamiento: la subida, sin avisar, de directorios enteros y repositorios de Git a un bucket de Google Cloud Storage bajo control de la compañía, incluidos los historiales completos de commits.
La idea es que terceros puedan revisar cómo funciona ahora el software, después de que saliera a la luz que Grok-Build enviaba sin previo aviso directorios completos y repositorios de Git, también con todo su historial de commits, a ese bucket de Google Cloud Storage gestionado por xAI.
Las pruebas difundidas por investigadores apuntan a que Grok-Build llegó a mandar mucho más material del que hacía falta para atender una petición.
Uno de los casos citados en esas pruebas lo deja claro: una tarea para la que bastaban 192 KB acabó desencadenando la subida de 5,1 GB de datos, unas 27.800 veces más de lo necesario. El riesgo, por tanto, no se quedaba solo en los archivos usados para trabajar.
Los investigadores sostienen que, dentro de todo ese material, también viajaron claves SSH, bases de datos de contraseñas, claves de API y otras credenciales guardadas en las carpetas de los usuarios, además de contenido personal y profesional almacenado en directorios locales.
Hay otro punto especialmente sensible en esos reportes: los controles de privacidad, al parecer, no habrían respondido como se esperaba.
Siempre según esos informes, Grok-Build seguía subiendo datos incluso cuando se le indicaba que no leyera ciertos archivos. Y desactivar la opción “Improve the model” tampoco habría frenado esa transmisión.
Eso iba de frente contra la afirmación anterior de xAI, que había sostenido que durante una sesión no se enviaban a sus servidores datos procedentes de la base de código.
Después de las críticas, Elon Musk aseguró que todos los datos que se hubieran subido con anterioridad serían “completa y totalmente eliminados”.
Como respuesta, xAI publicó 844.530 líneas de código en Rust con licencia Apache 2.0.
Aun así, varios investigadores han advertido de que el repositorio apareció en un solo commit, sin historial de desarrollo, y que todavía mantiene rastros desactivados de la función de subida. Sirve para auditar cómo se comportará el software a partir de ahora, sí, pero no termina de aclarar qué pasó en versiones anteriores ni corrige la posible exposición que ya se hubiera producido.
xAI afirmó que los clientes empresariales con acuerdos de retención nula de datos no se vieron afectados. Para el resto, la retención habría venido activada por defecto durante la beta inicial y pasó a quedar desactivada por defecto desde el 12 de julio.
Si ejecutaste Grok-Build antes de la corrección, te toca rotar cualquier credencial que pudiera haber quedado expuesta: claves SSH, tokens, contraseñas, secretos de despliegue y claves de API.
Mientras tanto, y según la propia empresa, xAI ya ha desactivado esa función mediante una actualización del servidor.