Bethesda Game Studios ha confirmado hoy que Fallout 5 ya ha entrado en preproducción. El estudio, eso sí, sigue volcado sobre todo en The Elder Scrolls VI y, por ahora, no hay ninguna fecha de lanzamiento para el próximo Fallout.
Es una noticia de peso para una de las sagas más queridas del RPG occidental. La novedad no solo aclara una duda que llevaba años flotando entre los fans; también deja algo poco habitual en Bethesda Game Studios, un estudio que casi siempre ha sido muy hermético con sus planes a largo plazo.
Pero la confirmación venía con una advertencia bastante directa. El grueso del trabajo de Bethesda Game Studios sigue puesto en The Elder Scrolls VI, así que Fallout 5 continúa por detrás dentro de la hoja de ruta del estudio.
Dicho de forma simple, Fallout 5 está ahí, pero todavía le queda bastante antes de empezar a tomar una forma reconocible. Para quienes siguen la saga postapocalíptica desde hace años, el anuncio sirve más para poner los pies en la tierra que para imaginar un lanzamiento cercano.
Que se haya confirmado esta fase de preproducción también tiene un peso simbólico y estratégico. Bethesda Game Studios no acostumbra a mostrar sus cartas con tanta antelación, así que el movimiento se lee como una señal de cambio en su manera de dirigirse a la comunidad, después de años de peticiones para que hablara con más claridad sobre el futuro de sus grandes licencias. Aun así, el orden de prioridades sigue intacto: The Elder Scrolls VI continúa siendo el proyecto principal dentro del estudio.
Una parte de esa nueva planificación pasa por la tecnología. Según la hoja de ruta compartida, tanto The Elder Scrolls VI como Fallout 5 estarían planteados para Creation Engine 3, la próxima evolución del motor propio de Bethesda Game Studios. La idea sería acelerar ciertos procesos de desarrollo y recortar, a largo plazo, esas distancias enormes que suelen separar cada gran lanzamiento del estudio.
La hoja de ruta compartida no se queda solo en el juego principal. También recoge, siempre según esa planificación, remasterizaciones de Fallout 3 y Fallout: New Vegas, además de un nuevo proyecto vinculado con la saga en el que participaría Obsidian Entertainment. Todo eso encaja con el nuevo empuje comercial y cultural de la marca tras el éxito de la serie de televisión, que ha vuelto a colocar a la franquicia en el centro de la conversación.
No todo el mundo, sin embargo, ha recibido el anuncio con ganas.
La presentación de esa hoja de ruta llegó después de los despidos ejecutados por Microsoft que afectaron a Bethesda Game Studios, y el momento elegido ha dado pie a críticas.
El sindicato de Bethesda Game Studios llegó a plantear que el mensaje podía estar funcionando como una distracción, y además puso en duda que una plantilla reducida pueda sostener un plan de ese tamaño. En la industria, la reacción sigue partida entre quienes ven en esta transparencia reforzada un intento de recuperar confianza y quienes creen que responde, sobre todo, a una lógica de negocio para aprovechar el tirón de Fallout. Como suele pasar con Bethesda Game Studios, nadie sabe cuándo llegará Fallout 5. El tiempo que pasa entre la confirmación de un proyecto y su lanzamiento final sigue siendo muy difícil de calcular.