El envío de correos fraudulentos, técnica de engaño conocida como phishing, se encuentra a la orden del día. Algunos de los remitentes más utilizados en estos engaños son grandes organizaciones, como por ejemplo Microsoft o Amazon. Los atacantes las usan para hacerse pasar por simples notificaciones que, además, cada vez son más difíciles de identificar.
Según un estudio realizado por Check Point, el número de emails que se hacen pasar por notificaciones de Microsoft ha aumentado de forma alarmante. Sin embargo, lo peor es que los correos se han vuelto cada vez más sofisticados. Aspectos como la gramática, los colores y apariencia han sido pulidos hasta el punto de ser casi indistinguibles de un correo real de Microsoft.
Estos correos fraudulentos incorporan también enlaces a las políticas de Microsoft y Bing, lo que complica aún más la situación para aquellos que estén menos familiarizados con estas estafas. Hasta los remitentes, que solían contener dominios desconocidos, simulan ser de organizaciones reales.
¿Qué deberíamos hacer los usuarios ante esta situación? Ante todo, seguir buscando señales que parezcan estar fuera de lugar. Cambio en las tipografías, estilo de mensaje, entender qué tipo de peticiones nos están mandando, etc. Al final, el usuario es la primera barrera a la que debe enfrentar el atacante. No debemos ponérselo fácil.
Uno de los detalles que pueden indicar que estamos ante un correo falso son los saludos genéricos que no especifican ni nombre ni género.
Otra buena medida es intentar, siempre que puedas, no hacer clic en ningún enlace que parezca extraño. Si nos piden iniciar sesión con nuestra cuenta, siempre será mucho mejor hacerlo por nuestra cuenta a través del navegador o su aplicación oficial (en caso de que tenga). Si sospechas de la veracidad de un enlace, pasa el ratón por encima de este, sin clicar. Aparecerá una dirección: comprueba que el enlace que aparece flotante corresponde al link del correo.

Si comprobaste que el correo era falso, elimínalo inmediatamente de tu bandeja de entrada. También podrás reportarlo a Google (si usas Gmail) o Microsoft (si usas Outlook).