Dungeon Runners Reborn ha arrancado hoy su alfa pública y, con ella, vuelve a ser posible jugar a Dungeon Runners, el MMO de acción con humor satírico de NCsoft, 17 años después del cierre de sus servidores oficiales. El regreso está todavía en una fase muy verde, sí, pero para la comunidad tiene peso: muchos ya daban el juego por perdido.
Esta nueva versión no oficial la ha levantado un pequeño grupo de fans. Según ha explicado el propio equipo, consiguieron poner en marcha el cliente clásico después de hacer ingeniería inversa sobre la infraestructura del servidor.
Por eso esta alfa supone la primera oportunidad de verdad para regresar a Dungeon Runners desde que NCsoft lo apagó. Para muchos veteranos no va solo de nostalgia o de echar un vistazo por curiosidad. Va de recuperar un juego que, durante años, desapareció por completo del mercado.
El equipo de Dungeon Runners Reborn también ha querido rebajar expectativas y explicar bien qué hay ahora mismo. Hablamos de una alfa pública, así que la experiencia sigue a medio hacer: hay bugs, sistemas sin terminar y partes que continúan en construcción. Desde la apertura, además, no se han publicado cifras oficiales de usuarios ni datos de participación.
Sus responsables sostienen que Dungeon Runners Reborn seguirá siendo gratuito de forma permanente. A día de hoy tampoco hay planes de monetización, un asunto especialmente delicado en proyectos de este tipo, donde la frontera entre preservación, comunidad y explotación comercial suele abrir discusiones bastante rápidas.
Y eso también deja entrever por dónde quieren llevarlo. El proyecto se presenta más como un trabajo de rescate y preservación que como una alternativa comercial al juego original.
Dungeon Runners se lanzó en mayo de 2007 como un MMORPG free-to-play de NCsoft, con combates rápidos, saqueo constante y una estética de parodia fantástica muy marcada. Por eso las comparaciones con Diablo fueron frecuentes desde el principio. Nunca llegó a convertirse en un fenómeno masivo, pero sí reunió a un grupo fiel de jugadores gracias a ese tono ligero y a una propuesta fácil de entrar.
Su etapa oficial terminó el 1 de enero de 2010, cuando NCsoft lo cerró por falta de rentabilidad. Con los años también ha salido a la luz otro detalle bastante revelador: en la recta final, el equipo de desarrollo había quedado reducido a solo tres personas.
La situación legal del proyecto sigue sin resolverse, aunque el equipo de Dungeon Runners Reborn asegura que está hablando con NCsoft sobre una posible licencia oficial. La idea no suena tan descabellada si se mira el precedente de City of Heroes: Homecoming, que acabó recibiendo una licencia oficial por parte de la compañía. Mientras tanto, la reacción inicial alrededor de Reborn ha sido en su mayor parte positiva, e incluso al menos un desarrollador del Dungeon Runners original dijo estar “absolutamente encantado” de ver que los fans seguían pendientes del juego.
Fuera del caso concreto de Dungeon Runners, este regreso encaja con una tendencia cada vez más visible: comunidades que se organizan para preservar juegos online desaparecidos, sobre todo cuando ya no existe explotación comercial y buena parte del público los considera, en la práctica, abandonware. De momento no se sabe cuándo llegará una versión más estable de Dungeon Runners Reborn ni si esas conversaciones con NCsoft acabarán convirtiéndose en una licencia oficial.