Estamos en un momento muy turbulento a nivel bélico en todo el mundo y Estados Unidos, que forma parte de los grandes conflictos armados de forma externa (da dinero, armas y consejos a dos de los cuatro países implicados), está probando sus nuevas armas del futuro.
El Ejército y la Marina de los EE.UU. han volado con éxito su sistema de Arma Hipersónica de Largo Alcance en una prueba de extremo a extremo en la Estación Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, con el Centro de Operaciones de la Batería y un Lanzador Erector Transportador que utilizará sobre el terreno.
La última prueba fue llevada a cabo por la Oficina de Capacidades Rápidas y Tecnologías Críticas del Ejército de Estados Unidos y los Programas de Sistemas Estratégicos de la Armada estadounidense, y es el segundo vuelo de extremo a extremo del misil que viaja a más de Mach 5, lo que le permite dejar atrás los sistemas convencionales de defensa antiaérea.
Un misil que no puede ser destruido por las defensas antiaéreas
Basado en el Common Hypersonic Glide Body, que constituye la base de los proyectos de armas hipersónicas del Ejército y la Armada, el nuevo misil no solo pretende ser extremadamente rápido, sino también reactivo, maniobrable y capaz de sobrevivir en las condiciones del campo de batalla.
La información obtenida en el último vuelo se utilizará para ayudar a las fuerzas estadounidenses a medida que se acerca el día en que desplegarán sistemas hipersónicos plenamente operativos tanto en tierra como en el mar.
Dada la situación política actual y el hecho de que otros países no solo están trabajando en sus propias armas hipersónicas, sino que ya las están desplegando, el gobierno estadounidense ha dado gran prioridad a que Estados Unidos desarrolle una versión más avanzada y práctica de la tecnología.
“Esta prueba marca un hito importante en el desarrollo de uno de nuestros sistemas de armamento más avanzados”, declaró el Secretario de Marina, Carlos Del Toro en la nota de prensa.
El mundo sigue avanzando hacia sistemas armamentísticos más poderosos y veloces, algo que vemos con preocupación los ciudadanos.