En el universo de los videojuegos, una nueva propuesta está captando la atención de los aficionados: Death Howl, un juego que combina elementos de soulslike y deckbuilder. En esta aventura, los jugadores asumen el papel de Ro, un chamán que explora un mundo espiritual en busca de su hijo fallecido. La premisa emocional y el diseño del juego prometen una experiencia atractiva desde el inicio.
Un juego que busca fusionar lo que parece imposible
A lo largo de su desarrollo, Death Howl adoptó mecánicas de movimiento y cartas que utilizan el mismo recurso, lo que requiere de una gestión estratégica del recurso para atacar y esquivar. Esta mezcla de tácticas permite a los jugadores desarrollar un estilo de juego similar al de los títulos de FromSoftware, donde la paciencia y la precisión son cruciales.
El juego incluye puntos de control al estilo hoguera, así como mecánicas de respawn donde los jugadores pueden recuperar recursos tras morir, lo que subraya la importancia de la gestión de salud en medio de un desafío constante. Este aspecto ha sido bien recibido por críticos como Robin Valentine, quien elogió la forma en que Death Howl logra fusionar los géneros de manera eficaz.
Los jugadores ganan cartas que actúan como equipo y se combinan para formar combos, proporcionando así una experiencia de progresión satisfactoria. Al explorar las sinergias entre cartas y habilidades, los jugadores pueden pasar de lanzar piedras a afilar su lanza y desatar una serie letal de ataques, lo que añade un componente táctico muy atractivo.
Con su demo presentada como parte del Steam Next Fest, Death Howl ofrece una primera mirada a un juego que, a primera vista, podría parecer una combinación inusual de géneros, pero que, tras una experiencia de juego, demuestra ser una fusión ingeniosa y envolvente. Sin duda, los aficionados a los juegos de rol y a la estrategia deberían considerar darle una oportunidad a este innovador título.