Llevan unos días sonando rumores sobre el Tensor G7 y la familia Google Pixel 12 de cara a 2027. Salen de filtraciones muy verdes y de bastante especulación, sin el respaldo de ninguna fuente realmente fiable por ahora. Como pasa siempre con este tipo de adelantos sobre productos futuros de Google, lo sensato es leer todo esto con mucha cautela.
La idea que empieza a repetirse en esas especulaciones es bastante simple: Google podría estar guardándose algo importante para 2027. No tiene por qué ser, eso sí, un chip pensado para plantarse por delante de Apple o Qualcomm en potencia bruta.
Si uno se guía por lo que se comenta, el posible gancho del Tensor G7 iría más por una mejora de fondo, una de esas que harían más atractiva a la generación Google Pixel 12 en conjunto. El problema sigue siendo el mismo: a día de hoy no hay una filtración sólida que explique con claridad en qué consistiría ese salto.
Y ahí está el gran matiz.
Si esta filtración acabara siendo cierta, algo para lo que todavía no hay pruebas, el Tensor G7 no aparecería hasta alrededor de 2027 junto a la familia Google Pixel 12. Hablamos, por tanto, de un producto lejísimos incluso para lo que suele ser normal en el circuito de rumores. Algunas de esas filtraciones también dicen que el chip llevaría el nombre interno “Lajolla”, siguiendo esa costumbre de usar nombres californianos que Google ya habría aplicado en generaciones anteriores, con Tensor G5 como “Laguna” y el rumoreado Tensor G6 como “Malibu”.
Dentro de ese mismo bloque de especulación también ha salido otra posibilidad: que Google dé el salto a un proceso de fabricación de 2 nm. Sobre el papel, eso serviría sobre todo para mejorar la eficiencia energética y controlar mejor la temperatura, dos puntos muy importantes cuando un chip no destaca por romper benchmarks. Para quien juega en el móvil, el detalle no es menor, porque menos calor y un consumo más ajustado suelen acabar en sesiones más estables.
Desde que Google dejó atrás Snapdragon con el Google Pixel 6 en 2021, la compañía ha usado Tensor para tener mucho más atada la relación entre hardware y software. Ahí la prioridad ha estado en funciones como la fotografía computacional, la traducción en tiempo real o el reconocimiento de voz. La pelea por el primer puesto en CPU y GPU, en cambio, ha quedado bastante más atrás.
Ese planteamiento tiene ventajas claras en el día a día. También lleva tiempo despertando críticas entre quienes esperan un rendimiento impecable en juegos exigentes, emulación y multitarea de verdad pesada.
En cuanto a la familia Google Pixel 12, estos rumores apuntan a que Google seguiría con la estrategia de varios modelos dentro de la misma gama: una versión base, dos variantes Pro de distinto tamaño y un plegable. Eso le daría una oferta más amplia para pelear en el segmento premium. Si el Tensor G7 termina trayendo una mejora seria en eficiencia, en estabilidad sostenida o en capacidades exclusivas que de verdad se noten, la conversación alrededor de Google podría moverse bastante. De momento, esa supuesta gran mejora sigue siendo poco más que una posibilidad sugerente, sobre todo para quien esté dispuesto a esperar muchísimo.