La Reserva Federal de Estados Unidos ha decidido crear una nueva fuerza de trabajo liderada por personas del sector privado. Su propósito será servir como consejeros a la hora de guiar las políticas económicas y sociales del gobierno dada su experiencia contrastada dentro del sector empresarial. Entre las personas elegidas para estar dentro de ésta nueva rama del gobierno está Asha Sharma, CEO de Xbox, para asistir en cómo mejorar empleos y productividad y cómo abordar los retos de la IA y el impacto que tendrá en el entorno laboral.
Una CEO con ideas cuestionables
Esto es sorprendente porque Asha Sharma es la culpable de que Xbox vaya a despedir a 3.200 personas en los próximos 12 meses. Reestructurando sus principales estudios haciendo cambios que en los propios estudios no entienden y que consideran que puede llevar a problemas en su productividad, todo este movimiento no parece tener ningún sentido. No cuando Sharma no parece estar gestionando particularmente bien la empresa.
El grupo de trabajo de Sharma se encargará específicamente de “evaluar el impacto económico de las nuevas tecnologías de propósito general, incluida la inteligencia artificial, para fundamentar las decisiones de política de la Reserva Federal”. Por lo que parece que se la ha fichado por su pasado en la IA y por su intención de virar Xbox hacia la misma más que por la propia reestructuración. Y de hecho, no estará sola en ello. Junto a ella estarán Charles I. Jones, economista de la Universidad de Stanford que colabora con la empresa de IA Anthropic, y Marc Andreessen, de Andreessen Horowitz.
Si bien incomprensible, es otro movimiento más por parte de el gobierno de Donald Trump por incentivar la IA y beneficiar a las empresas en los que tiene intereses específicos. Y si bien el futuro de Xbox aún está en el aire, parece que el de Asha Sharma esta cada vez más blindado.