La inversión en el desarrollo de Horizon Forbidden West ha revelado cifras sorprendentes, superando los 200 millones de dólares, lo que la sitúa como uno de los proyectos más costosos en la historia de los videojuegos. Este dato salió a la luz en medio de un litigio entre Sony y Tencent, donde las acusaciones de plagio relacionadas con Horizon Zero Dawn forzaron a PlayStation a presentar documentos internos que destacaban la inversión realizada en el diseño del juego.
Un juego absolutamente exuberante
El director de arte de Guerrilla Games, Jan-Bart van Beek, detalló que cada una de las tribus que habitan el vasto mundo de Horizon Forbidden West fue concebida mediante un riguroso proceso de investigación y diseño. Cada tribu contó con manuales de estilo que variaban entre 60 y 200 páginas, abarcando desde las características físicas hasta la vestimenta y arquitectura. Estos esfuerzos incluyeron colaboraciones con antropólogos para garantizar que la estética de cada grupo reflejara su bioma y su identidad cultural de manera auténtica.
Van Beek ofreció como ejemplo a la tribu Nora, cuyas vestimentas están confeccionadas con materiales como pieles, cuero y lino, adornadas con bordados y decoraciones que resaltan su cultura. Este meticuloso enfoque en los detalles no solo ha contribuido a la calidad artística y narrativa del juego, sino que también explica los exorbitantes costos asociados con su desarrollo.
En un momento en que el modelo de negocio de los videojuegos AAA está en la cuerda floja, la enorme inversión que se realizó en Horizon Forbidden West nos recuerda la complejidad y el riesgo que conlleva crear mundos abiertos interactivos. Este contexto plantea interrogantes sobre la viabilidad del modelo actual en una industria en constante evolución.