inZOI, el nuevo simulador de vida desarrollado por Krafton, debutó el 28 de marzo con un inicio prometedor, vendiendo un millón de unidades en su primera semana. Sin embargo, a poco más de tres semanas de su lanzamiento, la situación ha cambiado drásticamente. El juego, que comenzó con 80,000 jugadores, sólo ha logrado fidelizar a una décima parte de esa cifra, reflejando una desconexión notable entre sus propuestas y las expectativas del público.
Un juego con mucho menos contenido e interés del que prometían
Los datos de actividad en Steam muestran una alarmante caída en el número de jugadores simultáneos, que pasó de 87,377 en su día de estreno a apenas más de 13,000 en un pico reciente. Esta pérdida de más del 85% de la base de jugadores pone de manifiesto las críticas que han surgido. Muchos usuarios se quejan de la repetitividad en las conversaciones, la falta de evolución en las relaciones entre personajes y un mundo que hasta ahora no invita a la exploración. Además, la ausencia de tutoriales ha dificultado que los nuevos jugadores puedan integrarse plenamente en la experiencia.
El uso del Unreal Engine 5 aporta a inZOI un nivel de realismo que, si bien es atractivo, requiere de un PC potente, lo que puede limitar aún más su base de usuarios en un género típicamente más accesible. En un entorno donde pocos jugadores son considerados “hardcore” en el ámbito de simuladores de vida, esta exigencia técnica plantea un reto serio para la sostenibilidad del juego a largo plazo.
A pesar de las preocupaciones, Krafton afirma que inZOI verá mejoras en los próximos meses. Sin embargo, la significativa pérdida de usuarios podría representar un problema grave si no se toman medidas rápidas y efectivas. Las siguientes semanas serán clave para determinar cómo el estudio responde a estas críticas y si logra reconectar con su comunidad antes de que sea demasiado tarde.