¿Te ha pasado antes que has comprado un producto y para aprovechar todas sus características has tenido que bajarte una aplicación de la compañía? Esto está a la orden del día, y no hay nada malo en ello… hasta que la compañía deja de actualizar y abandona la app convirtiendo nuestro producto en basura tecnológica.
Una coalición de grupos de protección de los consumidores y de lucha contra el despilfarro quiere que la Comisión Federal de Comercio (FTC) persiga el “software tethering”, es decir, la práctica de vincular la funcionalidad del hardware a un software externo, lo que a menudo inutiliza los productos cuando dejan de actualizarse.
Los grupos, entre los que se encuentran Consumer Reports, iFixIt, US PIRG, Electronic Frontier Foundation, Center for Economic Justice y Californians Against Waste, han firmado una carta en la que piden a la FTC que “establezca directrices claras” sobre el software tethering.
No más hardware inservible por culpa del software propietario
“Aunque la FTC ha tomado algunas medidas limitadas en relación con este tema, la falta de claridad y de aplicación de la normativa ha dado lugar a un ecosistema en el que los consumidores no pueden confiar en la durabilidad de los productos conectados que compran”, dice la carta.
La carta menciona una serie de productos cuyas funcionalidades se han visto limitadas, o eliminadas por completo, por esta práctica. En algunos casos, como ocurrió con la cuna moisés Snoo, de 1.695 dólares, los clientes “descubrieron que algunas de las funciones que se anunciaban originalmente con el producto” pronto quedarían bloqueadas tras un servicio de suscripción mensual.
En otros casos, como el del exprimidor Juicero, los productos dejaron de recibir asistencia y quedaron inservibles tras el cierre de las empresas que los creaban.
Las organizaciones firmantes creen que el problema se agravará con el tiempo, a medida que más empresas fabriquen productos inteligentes que se conecten a Internet o se controlen mediante aplicaciones. Para remediarlo, los grupos proponen que la FTC:
- Exija a las empresas que garanticen un tiempo mínimo de asistencia para los productos y que lo indiquen claramente en el embalaje de los mismos
- Exigir a las empresas que garanticen que la funcionalidad básica de los productos funcionará incluso si falla la conexión a Internet o si el software correspondiente deja de actualizarse
- Fomentar herramientas y métodos que permitan la reutilización en caso de que finalice el soporte del software
- Proteger la “interoperabilidad contradictoria”, o la práctica de permitir a competidores o terceros modificar dispositivos antiguos
- Educar a los fabricantes para que integren la longevidad en el diseño de sus productos.
“Los fabricantes utilizan cada vez más el software para obligarnos a utilizar nuestra tecnología solo de la forma que más beneficios les genere”, afirma Lucas Rockett Gutterman, director de Designed to Last de US PIRG, en un comunicado enviado por correo electrónico. “Si queremos evitar que la industria tecnológica nos empuje a sustituir productos que aún funcionan, tenemos que defender el derecho de los consumidores a obtener aquello por lo que hemos pagado en la era de los dispositivos conectados”.
Los autores también señalan que incluso empresas importantes y consolidadas como Google eliminan ciertos productos -y su soporte- dejando a los clientes con basura tecnológica, y señalan que los productos inteligentes para el hogar, como los grandes electrodomésticos, son particularmente vulnerables a esto.